Ciudad de México 24 septiembre 2026.- Pemex requiere un cambio estructural en su operación para revertir la caída en la producción petrolera, restituir reservas e incluso desinvertir en refinerías, plantearon analistas en un panel realizado en el foro Inside LatAm: México 2026, organizado por Moody’s Ratings.
Rosanety Barrios, especialista del sector energético, aseguró en su participación que le gustaría ver en un año cerrar un par de refinerías de Pemex, pues son muy viejas y tienen un costo de operación muy elevado.
«Hay refinerías de más de 100 años que deberían ser museos; ahí hay un reto laboral, hay retos complejos. Pemex debe escoger los activos con mayor potencial y de ahí tomar decisiones y asumir los costos políticos.
«Hay activos que no podemos seguir teniendo, como los complejos petroquímicos que están retrasados tecnológicamente. No tiene sentido continuar arrastrando todo este costo que representa la planta industrial. Creo que hay que analizarlo con muchísima objetividad, pero desafortunadamente el mayor peso es el político», dijo Barrios fuente durante su participación en el panel «Pemex: respaldo soberano firme en un entorno de desafíos».
Añadió que se requiere voluntad política para cambiar la estructura de Pemex a una empresa más rentable, como en Estados Unidos y en Argentina, pues de lo contrario «seguiremos pateando el bote» hasta que se termine o se encuentre de suerte un yacimiento tan productivo como los de antes.
Durante su participación, Alma América Porres Luna, experta en hidrocarburos, aseguró que en los últimos 10 años más reservas de petróleo han caído 40 por ciento, lo que indica que el índice de restitución actual no es suficiente para el futuro.
Añadió que, si bien México tiene reservas petroleras 3P, el reto es traerlas a la superficie y hacerlas económicamente viables.
«Existen grandes volúmenes de reservas clasificadas como 3P (que tienen una menor certidumbre de extracción) que se quedan estancadas y no pasan a 1P (mayor certidumbre comercial), como ocurre en Chicontepec o aguas profundas», aseguró.
Añadió que, además, para restituir las reservas que se están agotando, se deben perforar pozos, pero esta actividad ha caído.
Ante el agotamiento del petróleo fácil y barato, resurge en la conversación pública el uso de la fracturación hidráulica y la explotación en aguas profundas por razones de seguridad energética, agregó
