Agencia Reforma

Ciudad de México 22 septiembre 2026.- Javier Tebas, presidente de LaLiga, avivó más el fuego por las quejas del Real Madrid: «Estamos en septiembre y ya dan LaLiga por adulterada. La coartada de siempre ya no se la cree nadie con sentido común».

La derrota en casa del Atlético de Madrid, con acciones por demás polémicas, relegó al club blanco al cuarto puesto de la clasificación, seis puntos debajo del hasta ahora implacable Barcelona.

Por eso el técnico José Mourinho explotó contra el arbitraje encabezado por el árbitro Miguel Ángel Ortiz Arias, quien no tiene Gafete FIFA. Después, acusó que a los Colchoneros les perdonaron dos expulsiones en el primer tiempo. En total hubo tres acciones discutibles, todas ellas cuando el juego marchaba 0-0.

Ayer el Comité Técnico de Árbitros (CTA) reconoció pifias, pero no tanto como reclamaba el entrenador portugués.

Hay una acción que ni siquiera debió prestarse a polémica, aquella en la que Kang-in Lee casi le rompe el tobillo izquierdo a Federico Valverde, al 45′, y por lo cual el uruguayo sufrió un esguince de tercer grado por el que causó baja de su Selección. El propio CTA reconoció que el VAR debió intervenir por una expulsión clara que ni con tarjeta sancionó.

Minutos antes, el argentino Cristian Romero contactó con los tachones la rodilla de Jude Bellingham. Lo curioso es que en primera instancia fue amonestado el inglés, pero el VAR llamó al colegiado para corregir la sanción por identidad errónea y el silbante solo le mostró la amarilla a «Cuti»; el CTA consideró que la interpretación de la jugada tenía un alto margen de valoración arbitral.

La roja que sí apareció fue para el jugador Dean Huijsen por el penal sobre Giuliano Simeone, acción que en primera instancia el árbitro había sancionado con amarilla.