Agencia Reforma

Ciudad de México 20 junio 2026.- Un contingente de aproximadamente 200 migrantes de diversas nacionalidades abandonó el Parque Bicentenario en Tapachula, para emprender una caminata por la carretera costera de Chiapas con destino al centro y norte de México.

 La movilización, autodenominada «De la mano de Dios», está integrada por mujeres, hombres y niños, incluidos bebés en brazos, procedentes de Honduras, Guatemala, El Salvador, Haití y Cuba.

 El grupo tomó la decisión de organizarse a través de redes sociales ante la saturación de los servicios y la falta de respuesta institucional en la frontera sur, donde acusan retrasos excesivos en los trámites de regularización por parte de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).

 La falta de documentos de identidad, acusaron los extranjeros, les impide conseguir empleos estables en la región, lo que ha derivado en dificultades para costear vivienda y alimentación, y lo que ha obligado a muchas familias a pernoctar en la vía pública.

 Mientras algunos integrantes de este contingente buscan establecerse en Monterrey o la Ciudad de México, otros pretenden cruzar la frontera norte del país en su primer intento, tras acumular varios fracasos o luego de ser deportados de Estados Unidos.

 A la misma ruta se sumó un grupo de cubanos que dijeron sufrir procesos de deportación por parte de las autoridades estadounidenses y pretenden llegar a la Ciudad de México para reencontrarse con conocidos.

 Esta movilización constituye el tercer esfuerzo colectivo del año por abandonar de forma masiva la región sur de la República, luego de dos caminatas previas registradas durante los meses de marzo y abril pasados.

 Desde el inicio de la administración federal en octubre de 2024, se contabilizan por lo menos 19 intentos de traslado grupal con rutas similares, los cuales terminaron por disolverse en diferentes puntos territoriales de los estados de Chiapas y Oaxaca.

 La salida de este grupo coincide con los diagnósticos de organizaciones civiles de derechos humanos que advierten sobre una acumulación estimada de más de 60 mil personas en condición de movilidad varadas en Tapachula.

 Luis García Villagrán, activista y defensor de derechos humanos de migrantes, entregó un informe técnico al Obispado de Tapachula donde detalla que unas 13 mil personas enfrentan esperas de hasta dos años en sus trámites ante la Comar.

 El activista expuso que las deportaciones desde territorio estadounidense y los retornos ordenados desde el interior de México concentran la presión demográfica en la frontera sur del país.

 García Villagrán propuso descentralizar los esquemas de atención migratoria hacia otras entidades federativas con el fin de atenuar el impacto social, económico y de infraestructura que absorbe actualmente la población local.

 Las agrupaciones civiles que respaldaron el informe confirmaron que remitirán el expediente a instancias internacionales de derechos humanos para visibilizar las condiciones de vulnerabilidad en la franja fronteriza.