Agencia Reforma
Ciudad de México, 13 agosto 2026.- Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, y el general Ricardo Trevilla Trejo, titular de la Defensa Nacional, viajaron este jueves a Michoacán para revisar el operativo desplegado en la franja aguacatera, donde más de mil 500 elementos federales fueron movilizados tras la alerta de seguridad de Estados Unidos.
Los funcionarios sostuvieron una reunión con productores y representantes de la industria para dar seguimiento a las medidas implementadas en una región golpeada por extorsiones, amenazas y operaciones de grupos criminales.
El encuentro se realizó en instalaciones de la 21 Zona Militar, en Morelia, de acuerdo con reportes locales.
La visita coincide con la reanudación total de las actividades de inspección estadounidenses en Michoacán, anunciada este jueves después de que Washington suspendiera temporalmente las labores de su personal por razones de seguridad.
Fuentes del Gobierno federal confirmaron que García Harfuch y Trevilla acudieron a la entidad para supervisar directamente las condiciones de seguridad de productores, empacadores y personal involucrado en la exportación del fruto.
La crisis obligó al Gobierno federal a desplegar más de mil 500 elementos del Ejército y la Guardia Nacional y reforzar la vigilancia en municipios de la principal zona productora de aguacate.
La Defensa anunció además protección a empacadoras y rutas utilizadas por trabajadores e inspectores, particularmente en municipios como Tingüindín y Tocumbo, dentro de la franja productora del occidente michoacano.
El reforzamiento alcanzó también la región de Los Reyes, Peribán, Tancítaro y Uruapan, una zona estratégica para una industria que depende de las certificaciones realizadas por personal del Departamento de Agricultura estadounidense para mantener sus exportaciones hacia ese mercado.
Estados Unidos había suspendido sus actividades la semana pasada después de una alerta de seguridad relacionada con la violencia registrada en la región.
La medida ocurrió en medio de hechos violentos posteriores a la captura de un presunto jefe criminal y de reportes sobre amenazas contra personal estadounidense. La amenaza específica contra un inspector no fue confirmada públicamente entonces por las autoridades de Estados Unidos.
La suspensión encendió las alertas entre productores debido a que Michoacán concentra la mayor parte de la producción nacional del fruto y es el principal abastecedor del mercado estadounidense.
Washington permitió primero, el pasado sábado, una reactivación parcial de las inspecciones en determinadas zonas, luego de recibir garantías adicionales de seguridad por parte del Gobierno mexicano.
Este jueves, el Embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, informó que las actividades fueron restablecidas por completo.
El diplomático reconoció las acciones emprendidas por el Gobierno de Claudia Sheinbaum y la participación del Gabinete de Seguridad para garantizar la integridad de los inspectores estadounidenses.
La llegada de García Harfuch elevó el nivel de la intervención federal en una industria que desde hace años enfrenta el cobro de piso y la disputa de organizaciones criminales por controlar productores, empacadoras, transportistas y actividades relacionadas con el cultivo.
Tan sólo esta semana autoridades reportaron la detención de 12 presuntos extorsionadores durante 11 cateos simultáneos en Michoacán.
Entre los detenidos fue identificado Cristian Maximiliano «N», «X1», señalado como presunto integrante de Los Caballeros Templarios y relacionado con extorsiones contra los sectores aguacatero, limonero, ganadero y cárnico.
La crisis de este mes tampoco es inédita. En febrero de 2022 Estados Unidos suspendió temporalmente las inspecciones después de que uno de sus trabajadores recibió una amenaza telefónica.
En junio de 2024 volvió a detenerlas luego de un incidente contra dos inspectores estadounidenses en Michoacán.
La nueva suspensión de agosto obligó ahora al Gobierno mexicano no sólo a comprometer protección al personal estadounidense, sino a desplegar tropas en la zona productora y enviar a Michoacán a los titulares de Seguridad y Defensa para revisar personalmente el dispositivo.
La reunión de este jueves, reportada inicialmente por Quadratín, tuvo como propósito dar seguimiento y supervisar las acciones de seguridad implementadas en las regiones productoras.
Con la reanudación total de las inspecciones, el Gobierno federal busca mantener abierta la exportación hacia Estados Unidos, pero el despliegue permanecerá en una región donde la extorsión al aguacate se convirtió ya en un problema de seguridad para productores mexicanos y personal estadounidense.
