Ciudad de México 26 septiembre 2026.- Alumnos del Centro Cultural Ollin Yoliztli, en Tlalpan, han señalado un severo deterioro en el recinto por falta de mantenimiento.

El martes, los estudiantes de la Escuela de Música Vida y Movimiento, que se encuentra en dicho centro, realizaron una protesta musical en el Zócalo para exigir que se mejoren las condiciones del plantel, mientras exhibían el mensaje «Nuestra escuela se está cayendo» escrito en pancartas.

Dentro de la escuela se observan goteras y humedad, que han ocasionado que los paneles del techo se rompan e incluso, han provocado cortocircuitos.

De acuerdo con Paula Lora, estudiante de arpa e integrante de la asociación de estudiantes, al plantel no se le ha dado mantenimiento desde 2017, por lo que diariamente los alumnos deben convivir con averías en la infraestructura.

«Los problemas son en todas las instalaciones, sobre todo de goteras y humedad, el problema está por todos lados, pero aún así las clases se han dado. Tenemos manchas químicas del aire acondicionado, también tubos expuestos y en época de lluvias nos clausuran los salones», detalló.

Desde el año pasado, la comunidad estudiantil ha solicitado a través de escritos a la Secretaría de Cultura que lleve a cabo un mantenimiento de los edificios, sin embargo, el Centro no ha sido intervenido.

A lo largo del lugar, fueron colocadas bolsas de plástico en los techos de los pasillos para contener las goteras, además de una docena de cubetas en los pisos que acumulan el agua que cae de las filtraciones.

Al interior de los salones se observan paneles del techo faltantes, algunos llenos de hongos, desprendimiento de yeso e incluso tubos con moho sobresaliendo de estos.

«Tenemos puertas que se han caído por completo y las sostienen con botes de basura, lámparas improvisadas porque la humedad quemó el circuito eléctrico y mientras yo estudiaba empezó a quemarse y se cayó un foco a mi lado», señaló Lora.

Al respecto, el alumno de piano, Mauricio Domínguez, señaló que frente al deterioro, el personal de mantenimiento ha tratado de contener las filtraciones, pero resulta insuficiente para las necesidades del lugar.

«Todas las cubetas que se ven aquí en los pasillos son para las goteras y las trajeron los de intendencia. Muchos de los salones no tienen ahorita luz y se canceló la galería por las cuestiones de humedad», aseguró.

El deterioro también alcanzó lugares como la biblioteca, donde se almacenan partituras antiguas.

Por ello, el personal del sitio optó por colocar bolsas de plástico sobre los estantes de libros.

Los daños han provocado que al menos tres salones se encuentren clausurados, además, los alumnos aseguran que varios instrumentos musicales del Centro Cultural quedaron inservibles.

La comunidad estudiantil ha llevado a cabo manifestaciones para exigir que la Secretaría de Cultura realice obras de rehabilitación general, además de un plan anual de seguimiento.