San Luis, SLP, 8 septiembre 2025.- El rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Alejandro Zermeño Guerra, nuevamente es señalado por maniobrar a favor de sus intereses y en detrimento de la comunidad docente. La reciente convocatoria para la elección de representante sindical de la Unión de Asociaciones del Personal Académico (UAPA) incluye requisitos prácticamente imposibles de cumplir para la mayoría de los trabajadores, como contar con al menos cuatro años de antigüedad sindical y experiencia previa en un cargo gremial. Estas restricciones han sido interpretadas como un intento deliberado por limitar la participación y asegurar que continúe al frente del sindicato una persona afín a la rectoría.

La actual dirigente sindical, Martha Lucía López Almaguer, que lleva ya varios periodos en el cargo sin mostrar avances en materia contractual o en el bienestar de los docentes, se perfila para repetir, gracias a estas reglas hechas a modo. El escenario refleja un control sindical que más que representar a los trabajadores, parece alinearse a los intereses del rector, dejando en el abandono las verdaderas demandas del magisterio.

La denuncia pública advierte que la UASLP enfrenta un riesgo inminente de colapso económico, que podría afectar el pago de sueldos, salarios y pensiones de maestros y personal administrativo. Frente a este panorama crítico, el rector necesita tener a su lado aliados incondicionales en el ámbito sindical, que faciliten negociaciones y acuerdos bajo la lógica de mantener el poder, aunque ello implique pisotear los derechos laborales.

En lugar de abrir la participación y fortalecer la democracia sindical, Zermeño apuesta por perpetuar liderazgos complacientes que le permitan maniobrar en momentos de crisis. La universidad necesita representantes con valores, independencia y verdadero compromiso con la comunidad académica, no figuras atadas a los intereses de una rectoría que ha vulnerado sistemáticamente los derechos de los docentes.