San Luis, SLP, 19 agosto 2025.- La gestión de Alejandro Zermeño Guerra al frente de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí ha estado marcada por escándalos financieros y administrativos que ponen en duda su legitimidad como rector. Entre los señalamientos más graves se encuentran negocios personales disfrazados de concesiones en cafeterías universitarias, el cobro de estacionamientos, contratos poco transparentes en Lomas Cuarta Sección y en el proyecto de Distrito Santa Fe, así como las pensiones vitalicias de hasta 150 mil pesos mensuales para su círculo cercano. Todo ello contrasta con la exclusión de miles de aspirantes cada año, quienes ven truncada la posibilidad de acceder a la educación superior mientras los recursos se desvían hacia privilegios.
Lejos de fortalecer a la institución, Zermeño ha inflado la nómina con colaboradores innecesarios y protegido a su secretaria y allegados, mientras facultades enteras sufren recortes en servicios básicos y mantenimiento. Su estilo autoritario ha derivado en demandas laborales por despidos injustificados que se pagan desviando dinero del fondo de pensiones y jubilaciones, poniendo en riesgo el futuro de los propios trabajadores universitarios.
Las irregularidades no se limitan a la nómina: en 2024, Zermeño ignoró un crédito fiscal de 52.2 millones de pesos impuesto por la Conagua, y firmó en la opacidad un contrato de arrendamiento con la empresa Distribuidora VEM SA de CV por 46 mil metros cuadrados de terrenos universitarios. Dicho convenio, con cláusulas ambiguas y un plazo ilegal de 20 años, dejó a la UASLP con menos del 10 % de los beneficios económicos, mientras se proyecta una plaza comercial disfrazada de centro deportivo.
A ello se suman obras deficientes, como el edificio de Ciencias que ya presenta daños estructurales, y la insistencia en mantener pensiones millonarias para exrectores y miembros del Consejo Directivo Universitario, quienes se niegan a ser auditados bajo el pretexto de la “autonomía”. Con este cúmulo de anomalías, Zermeño ha convertido a la Máxima Casa de Estudios en un feudo de intereses privados, hipotecando el futuro de miles de estudiantes en beneficio de una élite universitaria que se aferra al poder.
