Agencia REFORMA

Ciudad de México, 1 septiembre 2025.- Después de tres décadas de alternancia y contrapesos en los gobiernos que ahora son Oposición, Morena y sus aliados consolidaron ayer el control de los tres poderes de la Unión.

El Ejecutivo, encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum; el Congreso, bajo conducción del diputado Sergio Gutiérrez y de la senadora Laura Itzel Castillo, ambos de Morena; y una nueva Suprema Corte, presidida por Hugo Aguilar, ex funcionario en la gestión de Andrés Manuel López Obrador.

En sesión solemne, el Senado tomó protesta a las nuevas Ministras y Ministros de la Corte, así como a 869 juzgadores federales electos el 1 de junio, en un proceso marcado por los acordeones que orientaron ilegalmente los votos y la baja participación de apenas el 13 por ciento.

También a cargos del Tribunal de Disciplina Judicial y magistraturas electorales.

Ayer, en un mensaje con motivo de su Primer Informe de Gobierno, Sheinbaum sostuvo que el proyecto de la 4T continúa y se expande.

Al enlistar las 19 reformas realizadas a la Constitución en el último año, colocó como prioritaria la del Podes Judicial.

“La Cuarta Transformación no solo continúa, sino que se profundiza. Se termina la era del nepotismo, corrupción y privilegios, y comienza una nueva era de legalidad y justicia para todas y todos”, afirmó.

Desde Palacio Nacional, la Presidenta defendió la elección de juzgadores y lo hizo frente a varios de los beneficiarios que se dieron cita en el Patio de Honor de Palacio Nacional.

En el primer asiento de la primera fila, el más cercano a la Mandataria, estuvo el Ministro Presidente Hugo Aguilar. Atrás, las ministras aliadas del oficialismo Lenia Batres, Loreta Ortiz, Yasmín Esquivel y María Estela Ríos González, estaban acompañadas del nuevo ministro Giovanni Azael Figueroa. Y en tercera fila, Irvin Espinosa y Sara Irene Herrerías.

Antes de ingresar al recinto, Aguilar rechazó el mote de “Corte del acordeón”.

“Obtuve un gran número de votos de la ciudadanía y del pueblo que hoy estará presente para acompañarnos en la toma de posición sobre la relación con los otros poderes de respeto”, dijo en entrevista.

Entre los 300 invitados también estaban magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, señalados como afines al oficialismo. Mónica Soto, Felipe Fuentes y Felipe de la Mata pudieron conservar sus cargos gracias a una prórroga incluida en la reforma judicial.

En la toma de todo el poder, en 2024, Morena, PT y PVEM obtuvieron una “supermayoría” en la Cámara de Diputados. El INE y el Tribunal Electoral confirmaron una integración que permite a ese bloque reformar la Constitución sin negociar con la Oposición.

En el Senado, la coalición quedó a un voto de la mayoría calificada y sumó a legisladores de otros grupos parlamentarios, pese a que en el pasado habían sido adversarios. El proceso fue criticado por sobrerrepresentación y transfuguismo, pero validado por la autoridad electoral.

El bloque oficialista también fue por los órganos autónomos.

Gracias a las mayorías en el Congreso, entre noviembre y diciembre de 2024, Morena y sus aliados aprobaron una reforma constitucional de “simplificación orgánica” que extinguió siete órganos autónomos y reguladores: INAI, Cofece, IFT, CRE, CNH, Coneval y Mejoredu.

Con esta reforma, la 4T eliminó contrapesos que operaban como árbitros técnicos en energía, telecomunicaciones, competencia, transparencia y evaluación social, concentrando decisiones en dependencias del Ejecutivo.

Ahora, con la instalación del nuevo Poder Judicial, el control de las mesas directivas del Congreso y el de Palacio Nacional, Morena alineó las cúpulas de los tres poderes.