Por Edgar Hernández*

 @LíneaCaliente

La de Pepe, será una candidatura ciudadana con las puertas a abiertas a alianzas partidarias de parte de MC, PAN y PRI.

Ello a pesar del distractor nahalista de meter en el mismo perol a los Yunes del Estero con los Yunes de Perote en desesperada cruzada destructiva, que más huele a miedo que a realidad.

Tal como adelantábamos el 11 de febrero del año en curso en el marco del cierre de registros partidarios, la apuesta veracruzana de “Somos México”, que encabezan Carlos Luna y Raúl Arias Lovillo, siempre fue en favor de Pepe a quien ninguna carga le representa el apellido que solo lo define el paisanaje con los Yunes del Estero, así como el respeto a las actividades políticas respectivas que en nada entorpecen o limitan su andar político por la vía ciudadana.

Luna Escudero al igual que el acreditado ex Rector, Raúl Arias Lovillo ya entregaron cuentas a la ciudadanía al sumar a la cruzada de “Somos México” la participación veracruzana en las 270 asambleas en el país, de las 200 requeridas; las 270 mil afiliaciones, arriba de las 256 mil requeridas por el INE.

Su propuesta además y es ahí donde está el secreto del triunfo, está en la garantía de que el 30 por ciento de las candidaturas legislativas del año próximo estarán reservadas para jóvenes.

De Ahí saldrá el ejército de centinelas del voto para el 2030.

Luna y Arias han participado al lado de Pepe desde 2016 cuando se inició la primera cruzada por el máximo cargo de elección popular en Veracruz en favor del llamado “Caballero de la Política”.

Fueron testigos, al igual que millones de veracruzanos como el efecto Peje del 2018, acompañado de la compra del voto y la operación carrusel despojaron a Pepe de 750 mil sufragios y como la dosis del millón de votos perdidos en 2024 fueron a parar a las urnas Morena en complicidad con el OPLE-INE.

Pepe Yunes, sin embargo, la siguió construyendo a través de un diálogo ininterrumpido con Guadalupe Acosta Naranjo, hoy líder nacional de “Somos México”, quien tiene muy claro que la apuesta para que Veracruz regrese a ser la tercera reserva electoral opositora debe ser en favor del peroteño para el 2030.

El caso MC

Con Movimiento Naranja de Dante desde 2016 se empezó a acariciar la idea de llevar a Pepe a sus filas.

La estrategia política de su fundador, Dante Delgado Rannauro, sin embargo, sustentada en no aceptar alianza alguna y construirla solos, que tan buenos resultados le dio, nunca pudo empatar con la intención pluripartidaria de Pepe.

Así llegamos al 2024 cuando se decide por la coalición PAN-PRI-PRD llevando al multicitado a la candidatura por la gubernatura, caracterizada por el desborde de apoyo y simpatía, pero sin considerar que la derrota se produciría en la mesa, en la compra del voto moreno que alcanzó los 10 mil pesos.

Imposible creer en ese momento que se llevarían 29 de los 30 distritos electorales, que se perdería Perote por “Zapato”, ya que nunca aparecieron ni se contabilizaron los sufragios del propio Pepe y su familia y que un millón de votos en su favor ¡un millón! los declararía nulos el OPLE-INE.

«Somos México», la opción.

A tiempos actuales MC sigue conservando su postura de no alianza, a contrapelo de “Somos México” que considera nada despreciables los 370 mil votos que aun conserva el PRI, ni los 789 mil del PAN que ya mismo nada de a muertito.

Somos México llega en un momento muy particular.

Morena mantiene un relativo dominio en prácticamente todo el país, mientras que los partidos tradicionales atraviesan una evidente crisis de identidad:

El PRI vive el periodo más complicado de su historia reciente; el PAN conserva presencia, pero no ha logrado crecer al ritmo que exige una oposición competitiva; y MC continúa expandiéndose en aras de su consolidación”.

Ese vacío político es acaso, la mayor oportunidad para Somos México.

En Veracruz, el hartazgo manifiesto ya desde la época del atarantado Cuitláhuac García sembró la semilla del cambio con el reto de construir una identidad propia.

Pero no bastó con la crítica y descalificación.

Se requería de una nueva estrategia que permitiera unificar a distintos sectores ante temas tan graves como el insospechado crecimiento de la criminalidad acompañada de la inseguridad, impulsar el crecimiento económico, fortalecer la educación, mejorar el sistema de salud y combatir la corrupción.

Hoy, tal como se opina en el círculo cercano de Pepe, de cara a las elecciones de 2027, resulta poco probable que “Somos México” desplace inmediatamente al PAN, poseedor del 5% de la votación, como principal fuerza opositora, tampoco al PRI en agonía, pero con una reserva del 3.5% que no se puede despreciar.

No obstante, “Somos México” sí está en posibilidades de convertirse en un actor relevante si logra obtener una votación cercana al cinco o siete por ciento abrazando a la juventud.

Un buen resultado en 2027, superior al diez por ciento, modificaría por completo el mapa de la oposición y obligaría a replantear los liderazgos tradicionales.

Esas serán las bases para el 2030 en donde si la señora Nahle sigue ayudando con su mal gobierno, “Somos México” estará en serias posibilidades de llevar a la gubernatura a Pepe.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo