San Luis, SLP, 21 julio 2025.- La capital potosina atraviesa una preocupante escalada de inseguridad que contrasta de forma alarmante con el perfil del alcalde viajero Enrique Galindo Ceballos, quien presume con frecuencia su pasado como comisario de la Policía Federal. Sin embargo, los galardones y títulos de “súper policía” han servido de poco ante el deterioro en la seguridad pública, evidenciado por los constantes robos, cristalazos y actos de violencia que azotan distintos puntos de la ciudad, afectando tanto a ciudadanos como a comercios.
Uno de los casos más recientes es el asalto a una óptica ubicada sobre la avenida Venustiano Carranza, una de las más emblemáticas de San Luis Potosí, donde delincuentes perpetraron un robo con total impunidad. El hecho, además de dejar daños materiales, dejó una sensación de abandono e impotencia entre comerciantes y transeúntes, quienes ya consideran a esta arteria como “tierra de nadie”, producto de las omisiones del gobierno municipal.
La falta de presencia policial y las fallas en la estrategia de prevención del delito son responsabilidad directa de Galindo Ceballos y su jefe policiaco, Juan Antonio “Gorgory” Villa Gutiérrez, quienes permanecen ausentes mientras los índices delictivos continúan en ascenso. En lugar de reforzar la seguridad local, el alcalde mantiene una agenda centrada en giras, premios y autopromoción, dejando a los potosinos a merced de la delincuencia.
La indignación ciudadana no se ha hecho esperar. En redes sociales, usuarios expresan su hartazgo: “Es una vergüenza que en una capital gobernada por un excomisario federal los delincuentes actúen con total libertad, robando con cristalazos y boquetes”. El enojo va en aumento, y cada nuevo caso de violencia refleja el fracaso de una administración que prometió seguridad, pero ha entregado, miedo, zozobra e incertidumbre.
