Ciudad de México 24 agosto 2026.- La Secretaria de Hacienda y Crédito Público indicó que México cuenta con ahorro interno, como el acumulado en las Administradoras de Fondos de Ahorro para el Retiro (Afore), por lo que solo falta encontrar las formas para canalizarlo a la infraestructura.
Durante su participación en el foro «Inversión en infraestructura como detonador de crecimiento. Oportunidades del Plan México», Édgar Amador, titular de la SHCP, indicó que lo anterior permitiría reducir las desigualdades regionales que hay en el País.
«Hace algunas décadas, teníamos proyectos en la planeación, teníamos proyectos, pero no teníamos el suficiente ahorro interno. Tenemos que encontrar las formas para que ese ahorro interno aterrice en el financiamiento de infraestructura», señaló.
Agregó que el financiamiento de infraestructura es el gran reto permanente de nuestra economía, en donde la infraestructura es un asunto de dos, es decir, entre los sectores público y privado.
«Es un matrimonio a largo plazo entre el sector público y el sector privado; es una asociación entre ambos. Entre ambos sectores es una visión conjunta, desde la planeación hasta su ejecución, su construcción, su mantenimiento, de corto y de largo plazo», apuntó.
Señaló que ambos sectores tienen la necesidad y la obligación de trabajar muy de cerca. En este sentido, dijo, este tipo de foros permitirá identificar de manera conjunta los retos financieros, regulatorios y operativos en los que debemos convocarnos para facilitar y hacer más eficientes y ejecutar de mejor manera los proyectos de infraestructura estratégicos.
Recordó que el gobierno de México ha puesto en marcha el esfuerzo histórico, y entre 2026 y 2030 se contempla una inversión aproximada de 5.6 billones de pesos en ocho sectores estratégicos: energía, trenes, carreteras, puertos, agua, salud, educación y aeropuertos.
El titular de la secretaría destacó que, para impulsar esta visión, se creó un marco institucional y jurídico y el 9 de abril de 2026 se publicó la Ley para el fomento de la inversión en infraestructura estratégica para el desarrollo con bienestar.
Y a través de la cual, señaló, se impulsan esquemas de inversión mixta en donde los sectores público, privado, social e institucional pueden colaborar en el financiamiento, compartir riesgos, costos y beneficios, conforme al interés público.
