Por Edgar Hernández*

@LíneaCaliente

Tal vez el problema de Nahle no es por ser de Zacatecas.

No se.

Probablemente no sabe ni madres de esta tierra porque en Veracruz hay chorromil municipios y está verdaderamente cabrón saber que pasa en estos 745 kilómetros de litoral.

Complicado, complicadísimo entender los apuros de quienes habitan los 212 municipios y cuáles son sus problemas ya que de entrada son tres culturas indígenas aquí asentadas con una población de 8.7 millones de habitantes, más que en Zacatecas.

Por ello acaso conviene o resignarnos, reírnos de ella o mejor observarla desde esa perspectiva de que tal vez paso de panzazo la primaria, ya que de otra suerte imposible que alguien con dos dedos de cultura confunda los nombres de los héroes patrios:

“Estuve con el compañero Azueta”, dijo de manera presuntuosa Nahle cuando llegó al municipio de José Azueta.

Tal vez conviene echarle un pial y endosar las tonterías, en abono a su favor, en sus chairos colaboradores que esos sí tienen 98 por ciento de ganas o 2 de cultura e inteligencia… ¿o cómo es?

 Mejor arrimemos el caballo al secretario de Turismo, que tiene nombre de “Hombre del Himalaya”, Igor Roji, quien presume que Totutla “cuenta con las playas más visitadas” que están como a 120 kilómetros ya que este municipio está en la montaña no en la costa.

Son 120 kilómetros vistos desde el satélite porque espérate si te vas por la autopista y los caminos locales haces dos días.

Dejemos pues que el pendejo de la clase sea Igor y no ella.

Dejemos que otro no menos bruto, el de Economía, Pérez Astorga se lleve las mentadas de madre o la de Protección Civil, Guadalupe Osorno que solo sabe llegar, de su oficina a La Parroquia, para leer su libro favorito.

¿O qué tal el besucón Ramos Alor?

Aunque va a estar difícil deificar a la Nahle quien en campaña nunca supo quien era Pepe Yunes, Miguel Angel Yunes Linares, los Yunes Marquez, ni Héctor Yunes.

Simplemente le tiró al bulto escupiendo ¡con tamaña valentía! los amores extramaritales de su adversario que terminaron cayéndole en la cara al quedar al descubierto las rapacerías de su marido José Luis Peña Peña.

Hoy queda claro que Nahle está negada al sentido común.

Y lo peor es que se niega a perder el último lugar en barbaridades como aquella del “Infarto” a la maestra Irma Hernández Cruz ultimada por el Cartel Grupo Sombra.

¿Y lo del rio Cazones que se desbordó ligeramente? 

O aquello de que era imposible aterrizar en la zona inundada cuando desde Estados Unidos solidarios compatriotas volaron hasta las zonas aisladas en helicópteros.

¿Y los 6 millones de medicinas inexistentes, lo negocios del yerno, las gotitas de petróleo, el fracaso de Dos Bocas, el ridículo con el suicidio de Zenyazen… etc, etc”

Y lo último esta mañana del lunes del 21 de septiembre cuando en una entrevista para una radio local de los Ferraez -que afortunadamente nadie escucha- la gobernadora Rocío Nahle se le fue a la yugular a la presidenta Claudia Sheinbaum.

La exhibe denunciando un corredor masivo de azúcar que entra de contrabando proveniente de Guatemala a Chiapas y baña a cinco estados del sureste “pero en Veracruz vamos a poner un cerco para ordenar el paso del producto”.

¡Ufff!

Busca defender la plaza jarocha balconeando y de paso atropellando a la presidenta de la República.

Son muchas las torpezas, pero más sus evasivas o las obviedades como esa de acusar a Pepe Yunes y a su familia de que controlan el agua de Jalacingo y Altotonga por presunta sobreexplotación y contaminación de pozos.

Con ese torpe señalamiento, que no es más que un  distractor o caja china ante el problemón médico del corto de ideas de Ramos Alor y el brote de sarampión, Rocío Nahle dio la mejor de las oportunidades al de Perote -su familia se dedica al negocio de la cal, grava y cemento hace mas de medio siglo- para decirle en dos palabras:

“No permitiré que la gobernadora me calumnie con la misma ligereza con la que gobierna Veracruz”.

 ¡Mocos!

Tiempo al tiempo.

Premio Nacional de Periodismo