• El alcalde viajero de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, malgastó el tiempo destinado a su primer informe de gobierno en anécdotas y cotorreo porque no tiene obras que anunciar.

Aquí te presentamos un recuento de los mitos que el alcalde presentó este día en su informe:

Mito: “La gente paga sus impuestos porque creen en mí y en mi gobierno”.

Realidad: Galindo emprendió una campaña de clausuras contra negocios establecidos de la capital, particularmente restaurantes y bares, donde circula mayor derrama económica. Los afectados denuncian que estas acciones se han convertido en un mecanismo de presión y presunta extorsión, con multas excesivas y requerimientos de licencias adicionales que han incrementado desde inicios de 2025. De igual forma, Alejandra Cedillo Campos, empresaria e integrante del grupo de comerciantes establecidos en el Centro Histórico de San Luis Potosí capital, denunció el “nulo trabajo” de la Dirección de Comercio municipal para poner orden al ambulantaje, mientras se mantiene un hostigamiento constante contra los negocios formales. Según señaló, las clausuras masivas son exhibidas por el alcalde viajero Enrique Galindo Ceballos en redes sociales como trofeos, aunque en la práctica sólo ahuyentan la inversión y dañan la economía local.

Mito: “Nos otorgaron un trofeo por tener la ciudad limpia”.

Realidad: Se tratan de premios patito comprados a organizaciones españolas que nunca han visitado la ciudad, lo que, presuntamente, se trataría de un negocio personal de Enrique Galindo.

Mito: “Convertimos a la capital potosina en una ciudad plena y sostenible; 500 mil intervenciones entre desayunos y apoyos alimenticios; hicimos una alianza del DIF con la Secretaría del Bienestar para llegar a los rincones de la ciudad atendiendo a la gente”.

Realidad: Delegaciones de la Pila y Bocas siguen marginadas, sin pavimentación y con familias pobres que siguen esperando justicia social. El DIF Municipal solo atiende a personas de la capital, y aún aquí, hacen distinción dando preferencia a las colonias que apoyan al alcalde capitalino.

Mito: “Llevamos a cabo ferias de universidades en apoyo a la juventud”.

Realidad: El acto se lo adjudica el alcalde Galindo, ya que, quienes realizan esta actividad, son las universidades privadas directamente a los aspirantes rechazados.

Mito: “Tenemos una Puerta Violeta en atención a la violencia de género contra las mujeres que es eficiente”.

Realidad: Martha Erika Tapia, extrabajadora de la Unidad de Gestión del Centro Histórico, denunció haber sido víctima de hostigamiento y presiones para participar en prácticas irregulares, como la operación de nóminas fantasma, por lo que acudió a solicitar la atención en Puerta Violeta, pero solo obtuvo como respuestas indiferencias y omisiones por parte de la titular, Martha Orta.

Mito: “Modificamos el Centro Histórico para hacerlo accesible para ciegos, personas en silla de ruedas y personas con alguna discapacidad”.

Realidad: Las banquetas del Centro Histórico de SLP se han convertido en un verdadero campo minado para los peatones. Varillas expuestas, registros rotos, pisos levantados y hoyos abiertos son parte del paisaje cotidiano que enfrentan quienes caminan por la zona. Lo más grave es que estos riesgos no son nuevos, llevan meses e incluso años sin atenderse, pese a los accidentes que ya han ocurrido, lo que evidencia la total indiferencia del alcalde Enrique Galindo Ceballos hacia la seguridad de los ciudadanos.

Mito: «Recibimos la Medalla Gilberto Rincón Gallardo del Teletón».

Realidad: No hay inclusión, las calles son intransitables por las ruinas de sus banquetas y por la invasión de comerciantes ambulantes. En los hechos, los recursos parecen destinarse únicamente a eventos mediáticos y a la promoción personal del alcalde viajero, mientras que los problemas básicos permanecen olvidados. La movilidad peatonal, que debería ser el eje central de una ciudad que busca atraer turismo, se encuentra seriamente comprometida por estas condiciones deplorables.

Mito: “Con el Domingo de pilas mejoramos las calles y pavimenta avenidas”.

Realidad: Las lluvias registradas en la capital potosina, lejos de ser un evento extraordinario, volvieron a exhibir la falta de planeación y de mantenimiento de la infraestructura hidráulica en la ciudad. Los drenajes rebosaron con desechos, el tráfico se paralizó y decenas de familias vieron sus casas convertidas en lagunas improvisadas. Sin embargo, en lugar de supervisar y coordinar acciones de auxilio, Galindo Ceballos aconsejó a los afectados “tomarse un cafecito”.

Mito: “Arreglamos una casa privada en Carranza”.

Realidad: La inseguridad no disminuyó, lo afirmaron los propios comerciantes, y ahí Galindo destina vigilancia de “polisías” municipales mientas la inseguridad se apodera de colonias de la capital del Estado. Con base en el salario mensual de un policía municipal, 15 mil 324 pesos, mantener a los seis elementos asignados a este inmueble, en tres turnos, implica un gasto de 91 mil 944 pesos diarios del erario. La casona, convertida en símbolo propagandístico del edil.

Mito: “Pusimos alumbrado táctico en Carranza”.

Realidad: Solo rehabilitó una parte de esta avenida, dejando más de la mitad en penumbras y descuidada, lo que afecta a vecinos de colonias que están fuera de la zona del Jardín de Tequis.

Mito: “Enfrentamos la crisis del agua”.

Realidad: Galindo Ceballos ya había sido señalado por sus malas mañanas en el reparto de agua, pagando hasta 11 millones de pesos a Grupo Saserro, cuyo dueño es Santiago Rosillo del Pozo, esposo de la nieta de Marcelo de los Santos Fraga y de Guillermo Pizzuto Zamanillo, de quienes habría tomado el respaldo para fingir una empresa que no cuenta con un solo vehículo utilizado como pipa de agua, sin embargo, la compañía brinda sus servicios en el reparto y traslado del líquido, por lo que pudo obtener hasta 162 millones en el gobierno municipal de Monterrey.

Mito: “Pusimos en marcha el programa Vialidades Potosinas y alcanzamos la meta de un millón y medio de metros cuadrados pavimentados”.

Realidad: La carpeta asfáltica de la avenida Chapultepec, que una y otra vez ha sido recubierta con chapopote de pésima calidad, se desmoronó y de nueva cuenta la están interviniendo, lo que entorpece el tráfico en horas pico de la ciudad. Galindo presumió en redes sociales que la obra costó apenas 2.9 millones de pesos, pero documentos oficiales revelan que el Ayuntamiento firmó un contrato por más de 12.4 millones de pesos.

Mito: “Recibimos la Escoba de Platino”.

Realidad: Gastó millones de pesos en premios patito por correspondencia como “La Escoba de Oro” y “Alcalde del año” para hacerle creer a la gente que trabaja; así como el Premio ISWA de “Mejores prácticas locales”.

Mito: “Hicimos muchas obras de infraestructura”.

Realidad: El alcalde de San Luis Potosí continúa presumiendo la construcción de su única obra hecha: el desnivel de Himalaya, sin embargo, esto solo pone en evidencia que la administración municipal dirige sus recursos hacia áreas de mayor visibilidad y prestigio, ignorando a colonias populares donde el pavimento es prácticamente intransitable.

Mito: “Mi informe es incluyente y que aborda la diversidad”.

Realidad: Rellenó el tiempo de su informe en evocaciones inútiles, cotorreando, citando premios patito, gastando el tiempo en improvisaciones porque no tiene nada qué declarar.

Mito: Seguridad: “Me las vi muy duras solo tenía 14 patrullas, hoy tengo 170 y entrego estímulos económicos a los agentes”.

Realidad: Hizo negocio rentando en más de 100 millones de pesos patrullas al inicio de su gestión. Un agente de la policía municipal denunció públicamente que, mientras las autoridades presumen avances en materia de seguridad, la realidad laboral de los elementos sigue marcada por carencias y maltrato institucional.

Mito: “San Luis capital tiene buena seguridad en mi gestión”.

Realidad: La más reciente Encuesta Nacional de Victimización y Percepción Sobre Seguridad Pública (ENVIPE) del INEGI, que coloca a San Luis Potosí con una alarmante percepción de inseguridad del 76.3 por ciento, clasificada como alta. Lejos de los discursos triunfalistas del gobierno municipal, los números reflejan una ciudad donde el miedo forma parte de la vida cotidiana.