San Luis, SLP, 6 agosto 2025.- Luisa María Alcalde, presidenta nacional de Morena vino a San Luis Potosí a pregonar los principios que ni sus propios militantes practican, descalabrando a la dirigente estatal Rita Ozalia y a los diputados de su partido.

La joven lideresa, quien volvió a reprobar cualquier acto futuro de nepotismo electoral, pero también tiene familiares en el gobierno federal, dio un manotazo en la mesa de la dirigencia estatal de Morena, en especial a Rita Ozalia Rodríguez, pues dejó claro que la posibilidad de una alianza con el partido Verde en las elecciones del 2027 se decide en la cúpula, no entre los morenistas de San Luis.

Y, sin querer queriendo, ridiculizó a las y los diputados locales de su partido al plantear que la reforma electoral busca erradicar las diputaciones locales y federales plurinominales porque quienes se benefician no están comprometidos con el pueblo, cuando aquí todos los diputados morenistas son plurinominales, entre éstos Carlos Arreola, proveniente de un clan de oportunistas políticos y vividores del sistema.

Jorge Arreola Sánchez es quizá el rostro más representativo de estas viejas prácticas. Con un historial de corrupción en el PRI que le valió la expulsión, su trayectoria está marcada por el oportunismo. Formado en la cultura del “no transa, no avanza”.

Tras ese recorrido en las sombras de la política local, intentó reinventarse como candidato a alcalde de Soledad por Movimiento Ciudadano. Sin embargo, su falta de conexión con la ciudadanía y su fama negativa lo obligaron a abandonar la contienda, dejando al partido naranja con una traición más en su historial. Su salto de un partido a otro, evidencia su nula convicción ideológica.

En el presente, su hijo Carlos Artemio Arreola Mallol fue colocado a modo como primer plurinominal, sin trayectoria que lo respalde. La familia ha sustituido la formación política por el control de los padrones sociales y de los Servidores de la Nación.

Juan Antonio Arreola Sánchez, hermano de Jorge, fue designado por Gabino Morales como coordinador regional de programas sociales en la zona metropolitana en el 2020, tiempo en el que se han reportado múltiples irregularidades relacionadas con el uso de recursos federales que deberían llegar a la ciudadanía, no a los operadores políticos.

Paola Arreola fue diputada de la LXII Legislatura del Congreso del Estado, en donde su paso fue gris y sin trascendencia representativa, ya que no generó ningún tipo de iniciativa con impacto social. Quiso seguir teniendo una curul, pero a través de Movimiento Ciudadano, en donde ahora está colocada después de chapulinear de partido político.

En conjunto, estos tres personajes, cargando con un pasado marcado por el oportunismo y la simulación, se preparan para arrebatarle a Rita Ozalia Rodríguez el control político de Morena en San Luis Potosí. Así se configura una inminente guerra interna en el partido, motivada por la ambición y el reciclaje de perfiles que representan justo lo que Morena dice combatir. No es extraño, entonces, que en el estado el partido guinda siga perdiendo elecciones: sigue siendo rehén de lo peor de la vieja escuela política.