San Luis, SLP, 26 septiembre 2026.- El alcalde viajero de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, llega a su cuarto año de gobierno con un informe que refleja fielmente lo que ha sido su administración: deslucida, oscura y carente de resultados para la ciudadanía. Las infografías de tono gris y apagado que ya circulan en espectaculares y redes sociales no son mera coincidencia, sino el espejo de un gobierno que en cuatro años se ha caracterizado por la ineficiencia, la opacidad y la falta de rumbo.

Llama la atención el viraje político del edil, quien decidió eliminar de su nueva campaña la tonalidad azul del Partido Acción Nacional (PAN), con el cual solía identificarse en el pasado. En cambio, ahora busca acercarse a Morena, pese a que ese espacio ya está ocupado con la llegada de Gerardo Sánchez Zumaya, lo que deja a Galindo en un limbo político, sin respaldo firme y con cada vez menos aliados.

A esta crisis de identidad se suma el dato determinante de la encuesta nacional publicada por el periódico Reforma, donde aparece con apenas 26 % de aprobación ciudadana. La cifra revela el enorme desgaste de su administración y anticipa lo que podría ser un fracaso rotundo en sus aspiraciones para el 2027. La falta de resultados en seguridad, servicios públicos y desarrollo urbano ha pasado factura a su imagen.

El cuarto informe de Galindo Ceballos, lejos de ser un momento de orgullo o de rendición de cuentas efectiva, se perfila como una puesta en escena tétrica y sin contenido. En lugar de soluciones reales, los capitalinos reciben propaganda gris, promesas recicladas y un alcalde cada vez más alejado de la gente, atrapado en sus viajes y cálculos políticos.