El cantante argentino Laureano Brizuela reaparece para exigir una indemnización millonaria tras su injusto encarcelamiento en 1989.
A tres décadas de haber sido absuelto de cargos por evasión fiscal, el cantante Laureano Brizuela ha vuelto a la escena pública con una demanda astronómica.
El intérprete reclama 1,600 millones de pesos al Estado Mexicano como reparación por los daños sufridos tras su detención en 1989, un evento que, según sus palabras, fue orquestado como una táctica de «terrorismo fiscal» durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.
Brizuela presentó recientemente su libro ‘Infamia del poder en México’, donde relata los seis años de proceso legal que terminaron en su exoneración total en 1996.
En el texto, el «Ángel del Rock» señala directamente a altos funcionarios, empresarios de medios y figuras políticas de haber destruido su patrimonio, su imagen pública y su estabilidad familiar.
Según el artista, su caso fue utilizado para infundir miedo entre la ciudadanía y demostrar que nadie era intocable ante el fisco.
El cantante también hizo un llamado directo a la presidenta Claudia Sheinbaum para que revise su caso, destacando que organismos como la CIDH ya han fallado a su favor.
Brizuela enfatizó que el monto solicitado no es un capricho, sino el valor acumulado de una carrera profesional que fue truncada de tajo en su mejor momento.
La deuda permanece como un recordatorio del poder del gobierno para afectar la vida de un ciudadano mediante leyes mal aplicadas.
