CDMX.- Hoy Jennifer Aniston llegó a los 57 años y, lejos de los mitos de Hollywood, su fórmula para mantenerse bien no tiene que ver con castigos, sino con saber escuchar a su propio cuerpo.
La actriz, quien cayó en casa de millones dando vida a Rachel en Friends, cuenta que con los años cambió su forma de entrenar: dejó atrás las rutinas de alto impacto que la hacían sudar horas y ahora prefiere ejercicios de menor impacto enfocados en resistencia y bienestar general.

En cuanto a la alimentación, Jennifer sigue lo que ella llama un plan 80/20: el 80% de sus comidas son equilibradas y saludables, y el otro 20% es para disfrutar sin culpa de lo que más se le antoje.
Su día arranca con un licuado cargado de frutas, polvo verde y colágeno, acompañado de mucha agua, porque dice que la hidratación es clave, y termina con platos con proteína y vegetales, aunque los fines de semana puede consentirse con pizza, hamburguesa o pasta.
Más que dietas estrictas, lo que predica la actriz es escuchar al cuerpo, ajustar lo que no funciona y hacer del bienestar un camino sostenible… no una carrera de perfección.
