San Luis Potosí, SLP.- No fue un nocaut, pero la fuerza del impacto fue la misma. Esta tarde, la Vía Alterna se transformó en un ring de cinco kilómetros donde cerca de 600 potosinos corrieron con singular alegría, cada paso significó un tributo en vida a la máxima leyenda del boxeo nacional Julio César Chávez.

La atmósfera en la Arena Potosí era fiesta desde antes de las 17:00 horas, el ambiente contagioso propio de una carrera atlética se transformó con la emblemática banda roja en la frente, unificó a la multitud en un ejército que salió de la meta a la señal, que en esta ocasión no fue el disparo de salida, sino diez campanazos marcaron el inicio del recorrido.

El momento cumbre llegó cuando el «César del Boxeo» apareció frente al contingente. Acompañado por su hijo, Julio César Chávez Jr., y autoridades deportivas, el campeón avanzó entre una marea de teléfonos y gritos de «¡Chávez, Chávez!» que recordaban sus mejores noches en Las Vegas.

La carrera no solo fue una exhibición de ídolos; hubo competencia real. La boxeadora olímpica potosina Fátima Herrera demostró que su preparación está en el punto más alto al cruzar la meta en el tercer lugar general de la rama femenil, recibiendo el reconocimiento del propio Julio César.

Al finalizar, entre el sudor y el júbilo, el Campeón agradeció el cariño de San Luis Potosí, dejando la mesa puesta para la función boxística del próximo 24 de enero. Hoy, la capital potosina no solo sumó kilómetros, sino que vivió una jornada histórica de la mano del hombre que enseñó a todo un país a nunca bajar la guardia.