• Las infecciones gastrointestinales aumentan en época de calor y es clave diferenciarlas a tiempo para facilitar el tratamiento.
  • Los síntomas de ciclosporiasis y salmonelosis pueden ser similares, pero el abordaje para un correcto tratamiento debe ser diferente.

Ciudad de México, 18 agosto 2026.- Durante el verano se estima que las enfermedades gastrointestinales aumentan debido a que la humedad y las altas temperaturas fomentan el crecimiento y reproducción de las bacterias, virus y parásitos, y según la Secretaría de Salud en su documento Medidas para evitar infecciones gastrointestinales en temporada de calor, el 70% de estos diagnósticos son infecciones de carácter viral y el 15% de tipo bacteriana.

En este contexto, la vigilancia de enfermedades gastrointestinales como la salmonelosis y la ciclosporiasis cobra especial relevancia. En Estados Unidos, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informó sobre brotes de estos padecimientos: 345 personas habían sido diagnosticadas con Salmonella Javiana y más de 1,600 con Cyclospora. En México, por su parte, la Secretaría de Salud reportó 33 casos confirmados de ciclosporiasis al 31 de julio y aclaró que no existe actualmente un brote activo de esta enfermedad en el país.

“En temporada de calor es importante reforzar las medidas de prevención frente a las enfermedades gastrointestinales y así estar atentos a la evolución de los síntomas. Aunque padecimientos como la salmonelosis y la ciclosporiasis pueden compartir manifestaciones, tienen causas distintas, por lo que identificar oportunamente su origen es clave para recibir el tratamiento adecuado”, señaló el Dr. Carlos Barrón, vocero de PiSA Farmacéutica.

Ante este panorama, autoridades sanitarias de México y Estados Unidos investigan un posible vínculo entre un brote de salmonelosis y determinados chiles jalapeños distribuidos en Estados Unidos, cuya cadena de suministro incluye productores de Sinaloa y una unidad de empaque en Nuevo León. Cofepris realiza inspecciones y toma de muestras para identificar el posible origen de la contaminación y revisar la trazabilidad de los productos involucrados.

“Diferenciar la ciclosporiasis de la salmonelosis requiere una valoración médica detallada, que involucra estudios de laboratorio. Además, signos como fiebre, vómito y la presencia de sangre en las heces pueden orientar el diagnóstico y ayudar a distinguir entre ambos padecimientos”, concluyó el experto.

Como parte de esta diferenciación, es importante señalar que la fiebre, el vómito y la presencia de sangre en las heces suelen estar en su mayoría asociados con la salmonelosis. En contraste, la ciclosporiasis se caracteriza principalmente por diarrea acuosa y persistente, que puede prolongarse durante varias semanas y que, por lo general, no se acompaña de fiebre alta. De ahí la importancia de una evaluación médica oportuna para establecer un diagnóstico preciso y brindar el tratamiento adecuado.