Mientras la tragedia enlutaba al ambiente musical en Atizapán, un valiente pequeñito de seis años logró salvar la vida tras permanecer horas aterrado y oculto bajo los muebles mientras masacraban a su familia.
El mundo del espectáculo se encuentra completamente consternado tras confirmarse la terrible masacre que acabó con la vida de Jonathan Meléndez, tecladista de la banda Camilo Séptimo, y gran parte de su núcleo más cercano dentro de un departamento en la exclusiva zona de Atizapán de Zaragoza. La tragedia, que huele a traición y mucha alevosía, dejó helados a los seguidores del grupo y a todo el gremio artístico, convirtiéndose en la noticia más impactante y macabra de la temporada.
Pero entre tanta sangre y dolor, la nota que da un vuelco al corazón es la de su hijo menor, un valiente chiquillo de apenas seis años que logró burlar a la mismísima muerte. El menor se convirtió en el único y milagroso sobreviviente del ataque tras refugiarse mañosamente debajo de la estructura de una cama, aguantando escondido por más de tres horas mientras el horror ocurría a pocos centímetros de su escondite.
Los reportes policiacos y de la Marina que llegaron al lugar de los hechos pintan una escena de película de terror. Los uniformados ingresaron al inmueble a medianoche con linterna en mano, revisando cada rincón hasta que, al asomarse al dormitorio, escucharon la voz temblorosa del menor. Con un simple «Tenemos un niño», los agentes lograron ubicarlo ileso físicamente, aunque con el alma destrozada por el terrible episodio que le tocó presenciar.
La pesadilla no terminó ahí, pues las investigaciones apuntan directamente a un círculo cercano de confianza. Según las primeras indagatorias de la fiscalía mexiquense, un supuesto socio identificado como Diego Sebastián habría ingresado al domicilio aprovechando la cercanía, desatando la furia que cobró la vida del músico, de su esposa embarazada, de su hijita de tres años y de una trabajadora del hogar, además del perrito de la casa.
Tras el rescate de alto impacto, el pequeño fue puesto bajo el resguardo temporal de las autoridades para evitar que caiga en manos equivocadas, mientras se preparan los protocolos psicológicos necesarios para que pueda declarar. Su testimonio, aunque desgarrador, será la pieza clave para que los sabuesos de la ley terminen de armar este rompecabezas de traición y codicia que hoy tiene a la farándula de luto.
Mientras tanto, la madrugada de este jueves los cuerpos de las víctimas fueron entregados a sus deudos entre lágrimas y arreglos florales en medio de un hermetismo total. Las redes sociales no han dejado de mandar mensajes de apoyo y exigencias de justicia total para que los presuntos responsables paguen con creces lo que hicieron en ese departamento del Edomex.
La música de Camilo Séptimo hoy suena con un dolor indescriptible, marcada por la tragedia y por la increíble historia de resistencia de un niño que, escondido en la oscuridad, le ganó la partida al destino para contar la peor pesadilla de su corta vida.
