San Luis, SLP, 11 agosto 2025.- Mientras la delincuencia crece en distintos puntos de la capital potosina, el alcalde viajero Enrique Galindo Ceballos continúa utilizando recursos públicos para proteger una propiedad privada en avenida Carranza. Con base en el salario mensual de un policía municipal, 15 mil 324 pesos, mantener a los seis elementos asignados a este inmueble, en tres turnos, implica un gasto de 91 mil 944 pesos diarios del erario. La casona, convertida en símbolo propagandístico del edil, ha sido presentada por él como un supuesto gran logro, pese a la precariedad y el rezago que caracterizan a su administración.

La decisión ha encendido la molestia ciudadana. Desde que Galindo anunció la vigilancia permanente del edificio para evitar actos vandálicos, vecinos y organizaciones exigieron que la fuerza policial se destinara a zonas con altos índices delictivos. En colonias como Dalias, los asaltos a mano armada ocurren a plena luz del día, como el reciente caso en una panadería donde dos ladrones actuaron con total impunidad, evidenciando la ausencia de patrullajes y la falta de estrategia de seguridad municipal.

El malestar también alcanzó al colectivo ciclista “Vida Sobre Ruedas”, que reprochó al alcalde su desinterés por rehabilitar la ciclovía de Carranza, infraestructura que en cuatro años no ha recibido inversión alguna a pesar de su potencial beneficio social. Para los críticos, la custodia de la casona es una obra vacía de contenido y utilidad, un refugio político del edil ante el fracaso en atender problemas reales de la ciudad.