Agencia Reforma

Monterrey, NL 5 julio 2026.- Detrás de la decisión de sacar al Festival Internacional de Cine de Monterrey de su propia sede hay una acusación de violencia presentada por su directora ejecutiva, Lorena Villarreal, ante las autoridades del Estado, y un clamor de justicia.

 El pasado 6 de marzo, a través de sus redes sociales, el FIC Monterrey anunció que parte de su equipo organizador fue víctima de violencia en razón de género, por lo que se tomó la decisión de cambiar de sede.

 «Yo fui una de esas víctimas», declaró Villarreal, guionista, directora y productora de cine.

 «Lo que te puedo compartir es que no solo yo me vi como víctima directa, sino varios miembros del equipo de los que organizamos el festival también, incluyendo mujeres. No puedo entrar a detalle, porque estamos en proceso legal, lo que sí estamos buscando es justicia y seguridad, por eso me quejo», añadió.

 La cineasta regia alza la voz para ser escuchada por las autoridades locales, porque aseguró que no han atendido el caso.

 «No sé cuál es el problema, ¿Negligencia, incompetencia o temas de corrupción? No sé decir», expresó.

 Villarreal señaló que presentó una denuncia por violencia desde el año pasado ante las autoridades de Monterrey.

 Al ser cuestionada sobre a qué ciudad se irá el evento, porque los índices de violencia son altos también en otras ciudades capitales, afirmó que ella por lo pronto se enfoca en su denuncia presentada aquí.

 «Esto es un problema general que tenemos en todo el País, no estoy diciendo que Monterrey es más inseguro que otro Estado, no lo sé, yo solo me enfoco donde a mí me tocó vivir la violencia, que es en mi lugar de origen», explicó.

 «Y ¿a quién recurres para ayuda? A las autoridades, y si las autoridades no te apoyan y no te ayudan, pues entonces ¿qué pasa? No sucede nada, no hay justicia, te revictimizan una y otra vez, entonces, necesitamos que las autoridades tengan conciencia de eso, y nos arropen».

 La directora, que hace poco estrenó la película La Vida Es, quiso dejar en claro que el cambio de sede es por buscar seguridad para el equipo.

 «Un festival es una acción casi voluntaria de todos lo que hacemos esto, y el cine viene de un lugar positivo, que quiere poner luz en lo que realmente nos afecta hoy en día», añadió Villarreal.

 «Entonces, no se trata de que si va a estar en una ciudad o en otra, lo que estamos tratando nosotros es que el equipo esté seguro y que los que participen en esto estén seguros, y que celebremos el cine, no solo el cine mexicano, sino a las mujeres mexicanas que somos parte de esto y que se nos respete, y que generemos algo positivo donde compartamos artísticamente».

 La directora ejecutiva del FIC Monterrey denunció que el festival se vio lleno de sombra por un acto de violencia.

 «Hubieron varios hechos que ocurrieron, pero no te puedo dar detalles del proceso, porque precisamente lo que queremos es que respeten el proceso, y lo que está sucediendo es que no están haciendo su labor», dijo.

 «Detrás de mi caso, en particular, te puedo decir que recibí amenazas de parte de alguien que lo que quiere es silenciarte o crearte miedo, o decirte que por su influencia o su poder económico no iba a valer de nada el que nosotros buscáramos justicia. Yo tengo la esperanza de que sea diferente, que las autoridades nos demuestren que eso es correcto, que se vea que el sistema funciona».

 La nueva edición del festival va a tener un formato híbrido itinerante.

 «Será a finales de año. También habrá una modificación del nombre, pero la idea es que el festival continúe, y esperemos que con este formato se incluya a más personas dentro de la plática y se invite más gente», adelantó Villarreal.