SLP 31 octubre 2025.- El caso del ex director de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Germán Pedroza Gaitán, ha destapado un escándalo de corrupción y negligencia que mancha la imagen de la institución. Pedroza Gaitán, quien ya fue despedido, percibía un salario mensual de más de 100 mil pesos pese a su inacción y a los graves hechos que ocurrieron durante su gestión, donde se permitió la venta y el consumo de alcohol, drogas y otras sustancias dentro del plantel, lo que derivó en el abuso sexual que sufrió una estudiante de la institución.

La situación resulta aún más grave porque el rector de la UASLP, Alejandro Zermeño Guerra, ha sido señalado como encubridor de estos abusos, pues durante meses ignoró las denuncias internas y el creciente deterioro en el ambiente universitario. Mientras los casos de acoso, consumo de drogas y favoritismos se multiplicaban, Zermeño prefirió proteger a su círculo cercano antes que garantizar la seguridad y dignidad de los estudiantes. Su silencio y pasividad no solo avalaron los excesos de Pedroza, sino que también enviaron un mensaje de impunidad dentro de la universidad.

Hoy, la comunidad universitaria exige explicaciones y sanciones reales. No basta con despedir al ex director; la responsabilidad alcanza a quienes, desde la rectoría, callaron y permitieron que los delitos y abusos se normalizaran en una de las facultades más emblemáticas de San Luis Potosí. El rector Zermeño debe rendir cuentas ante la sociedad potosina por haber tolerado un sistema corrupto que degradó el prestigio de la UASLP y traicionó la confianza de miles de jóvenes que creyeron en su universidad.