Agencia Reforma

Guadalajara, Jalisco 9 febrero 2026.- La «segunda soltería» es la etapa que inicia después de una ruptura amorosa significativa, como un divorcio, una separación o el término de una relación de largo plazo.

Se distingue por permitir a la persona reconstruirse emocionalmente a partir de los aprendizajes adquiridos, explicó la maestra Ana Luz Domínguez Carranza, especialista en Salud Mental adscrita al Centro Comunitario de Salud Mental del IMSS Jalisco.

De acuerdo con la experta, esta etapa no implica «volver a empezar», sino continuar la vida personal con mayor conciencia, experiencia y responsabilidad afectiva, ya que la persona ya ha transitado vínculos profundos y cuenta con información emocional que antes no tenía.

Valeria Rosales, quien vive en Zapopan, narró que después de romper su primera relación significativa no fue nada fácil construir una identidad sin la pareja, pero que conforme pasaba el tiempo y retomó poco a poco su rutina personal, comenzó a reconocerse fuera de la relación, lo que le permitió transitar esa etapa con mayor claridad emocional.

«Tuve mucho dolor por seis meses. Dormía todo el tiempo, no tenía ganas de salir ni de convivir; sentía que no sabía quién era yo», relató.

Con el paso de los meses, Valeria explicó que reanudar actividades cotidianas, retomar amistades y enfocarse en intereses personales fue clave para reconstruir su identidad y comprender que el proceso de duelo también implicaba aprender a estar sola.

«Después empecé a volver a hacer cosas que me gustaban, a salir con amigas, a trabajar más en mí. Me di cuenta de que tenía que conocerme otra vez, sin pareja», compartió.

Domínguez Carranza señaló que la segunda soltería sirve como un periodo de autoconocimiento y reordenamiento de la identidad, en el que se reflexiona sobre lo vivido, se reconocen límites personales y se clarifica qué se busca en una relación y en uno mismo.

Añadió que uno de los objetivos centrales de esta etapa es cerrar de manera consciente los ciclos emocionales y evitar decisiones impulsadas por la carencia afectiva.

Axel, quien en 2022 rompió una relación de dos años, expuso que buscaba constantemente el no estar sólo, pues percibía la soltería como un fracaso lo que lo llevó a evitar permanecer solo y a buscar de manera constante nuevas relaciones.

«Cuando terminé esa relación, en 2022, sentía que estar solo era haber fallado; no sabía estar conmigo mismo», relató.

Con el tiempo, Axel señaló que aceptar la soltería como una etapa necesaria le permitió procesar el duelo y replantear su forma de relacionarse.

«Después entendí que no era un fracaso, sino un espacio para ordenarme», concluyó.

La especialista Domínguez explicó que la segunda soltería también cumple la función de prevenir la repetición de patrones disfuncionales, ya que brinda la oportunidad de identificar conductas, expectativas y dinámicas que contribuyeron al fin de la relación previa.

La especialista concluyó que fortalecer la autoestima, aceptar la participación de ambas partes en el cierre de la relación y, en caso de elegir una nueva pareja, hacerlo desde la calma y no desde el miedo o la carencia, son los principales beneficios de atravesar de forma consciente la segunda soltería.

 BENEFICIOS

 Después de atravesar este periodo, aparecen nuevas conductas como:

 Fortalecer autoestima.

 Desvanecer la percepción de que la identidad dependía de la pareja.

 Elegir una nueva pareja, hacerlo desde la calma y no desde el miedo.