• Padres de familia estallan contra la complicidad de la directiva tras revelarse las clases que reciben sus hijos.

San Luis, SLP, 15 febrero 2026.- Una bomba estalló en las puertas del Colegio Terranova tras filtrarse el contenido «didáctico» que una profesora impartía a sus alumnos. Sin previo aviso ni filtros de edad, los menores fueron sometidos a la visualización de videos de alto contenido sexual lésbico-gay. Los padres acusan a la institución de cruzar la línea entre la educación y la corrupción de menores con material pornográfico.

Al sentir asco y confusión, los niños intentaron abandonar el aula, pero la docente les cerró el paso de forma violenta. Los alumnos fueron obligados a terminar la proyección, en un acto que ha sido calificado como una flagrante violación a sus derechos humanos. La libertad de los estudiantes fue pisoteada bajo la excusa de una supuesta «diversidad» impuesta a la fuerza.

La furia de los tutores se duplicó al descubrir el contenido en las libretas de los menores. Cuestionamientos sobre el tamaño de los órganos sexuales y la edad «ideal» para iniciar la vida sexual han dejado en shock a las familias. Los padres aseguran que existen métodos científicos y éticos para hablar de sexualidad sin caer en lo grotesco.

Lo más alarmante es la actitud de la dirección, que parece estar protegiendo a la implicada en lugar de a las víctimas. La solución del colegio fue una tibia disculpa que solo encendió más los ánimos de quienes pagan colegiaturas de élite para recibir una educación de calidad, no adoctrinamiento explícito. El silencio de los dueños ha sido interpretado como una bofetada a los valores de las familias afectadas.

El Sistema Educativo Estatal Regular ha sido notificado y se espera una intervención inmediata de las autoridades estatales. Los padres además buscan un encuentro con los propietarios del plantel para que den la cara ante lo que consideran un trauma irreparable para sus hijos.