Históricamente, muchas selecciones han contado con parejas de hermanos que reforzaron el espíritu de equipo, recordamos a los Charlton (Inglaterra, 1966) Jack y Bobby Charlton fueron piezas fundamentales para que Inglaterra conquistara su único título mundial.

Los de Boer (Países Bajos, 1994-1998) Frank y Ronald de Boer dejaron una huella imborrable en el fútbol neerlandés, siendo pilares en dos ediciones consecutivas.

Los Touré (Costa de Marfil, 2006-2014): Yaya y Kolo Touré representaron la época dorada de los «Elefantes», participando en tres ediciones.

Los Boateng (Alemania vs. Ghana, 2010-2014): Un caso fascinante donde los hermanos Jérôme (Alemania) y Kevin-Prince (Ghana) se enfrentaron en el campo en mundiales consecutivos.

Los Hazard (Bélgica, 2014-2022): Eden y Thorgan Hazard llevaron el nombre de su familia a lo más alto en la generación dorada belga.