San Luis, SLP, 12 octubre 2025.- La presión del sector empresarial terminó por exhibir una de las redes de corrupción más descaradas del Ayuntamiento capitalino, la cual era operada por el alcalde viajero de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, y su ahora exdirector de Protección Civil Municipal, Adrián Cortázar Ruiz. De acuerdo con fuentes cercanas a la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) los abusos, extorsiones y cobros ilegales para expedir licencias de funcionamiento llegaron a tal grado que los propios empresarios exigieron su destitución inmediata.
Durante meses, dueños de restaurantes, bares y discotecas denunciaron en privado los actos de corrupción que, aseguran, operaban desde las oficinas de Protección Civil con el consentimiento de Galindo Ceballos. Se habla de una “cuota” no oficial que debían pagar para recibir las autorizaciones necesarias, y de visitas “de inspección” que terminaban en amenazas veladas o clausuras arbitrarias si no accedían a las exigencias económicas del funcionario.
El colapso del esquema llegó cuando varios empresarios, hartos de los abusos, decidieron cerrar filas y elevar sus quejas hasta los despachos del propio alcalde, quien, presionado por el escándalo, no tuvo más opción que cesar a Adrián Cortázar Ruiz. Sin embargo, trascendió que la salida del funcionario fue más una maniobra de control de daños que un acto de justicia, pues hasta el momento no se ha anunciado ninguna investigación interna ni sanción formal.
Así, mientras Galindo Ceballos intenta deslindarse del caso a la vez que se levanta el cuello haciendo ver que él tomó la decisión del cese, crece la percepción de que en su administración los negocios privados pesan más que la legalidad. Los empresarios podrán haber logrado una victoria parcial, pero el fondo del problema, el uso del poder municipal para extorsionar y lucrar con la actividad comercial, sigue intacto, protegido por el mismo alcalde que hoy busca lavarse las manos.
