LOS ÁNGELES.- El Super Bowl ya no se juega solo en el campo ni en el medio tiempo oficial. Este 2026, la conversación se dividió antes del kickoff con la aparición del All American Halftime Show, un espectáculo alternativo que se transmitirá al mismo tiempo que el show principal de la NFL.
La propuesta está encabezada por Kid Rock, acompañado por artistas de corte country y rock clásico, en lo que sus organizadores venden como un evento “tradicionalmente estadounidense”. En el fondo, el mensaje es claro: ofrecer una alternativa a quienes no se sienten representados por el espectáculo oficial.



Del otro lado del ring está Bad Bunny, quien hará historia como uno de los artistas latinos más importantes en protagonizar el medio tiempo del Super Bowl. Su presencia no solo marca un momento musical, sino también cultural: el dominio latino en el entretenimiento global ya no es tendencia, es realidad.
Aunque el All American Halftime Show no compite en producción ni en alcance con el evento oficial, sí ha logrado algo clave: colarse en la conversación pública. Redes sociales, debates políticos y memes han convertido este “show espejo” en un fenómeno paralelo que refleja la polarización cultural de Estados Unidos.
Al final, la audiencia tendrá el control remoto en la mano. Unos elegirán botas, guitarras y banderas; otros, beats latinos y espectáculo global. Lo único seguro es que este Super Bowl también se jugará en la pantalla… y en el algoritmo.
