• Dificultades para hablar y mala coordinación en los movimientos son algunas de sus principales manifestaciones.
  • Falta de actividad física, consumo de sustancias nocivas y obesidad, son factores asociados a su desarrollo.

Ciudad de México, 19 agosto 2025.- A nivel global la Organización Mundial de la Salud indica que aproximadamente 57 millones de personas en todo el mundo viven con algún tipo de demencia. La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y puede representar entre un 60% y un 70% de los casos.

La demencia es resultado de distintas enfermedades que, con el tiempo, afectan las células nerviosas y dañan el cerebro, lo que generalmente conduce al deterioro de la función cognitiva (es decir, la capacidad para procesar el pensamiento) más allá de lo que podría considerarse una consecuencia habitual del envejecimiento biológico.

“Existen factores asociados a un incremento en el riesgo de padecer demencia principalmente asociados a la edad, siendo más común en personas de 65 años o más, la hipertensión arterial, altos niveles de azúcar en la sangre, presentar sobrepeso u obesidad, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, inactividad física, el aislamiento social y la depresión” indicó la Dra. Cynthia Vega, Directora de Relaciones Médicas de PiSA Farmacéutica.

La prevalencia de la demencia en sus diferentes tipos en la población mexicana durante el 2022 se estimó en un 7.8% para la enfermedad de Alzheimer, del 4.3% para la demencia vascular y del 2.1% para la demencia mixta, registrando una incidencia mayor en mujeres del 15.3% y en hombres del 12.5%, respectivamente.

La mayoría de los signos y síntomas que se presentan en la demencia pueden registrar variaciones dependiendo de su causa, pero en la mayoría de los casos pueden registrarse los siguientes:

Cambios cognitivos

  • Pérdida de la memoria, que generalmente nota otra persona.
  • Dificultades para comunicarse o encontrar las palabras.
  • Dificultad con las habilidades visuales y espaciales, como perderse mientras se conduce.

Problemas para razonar o resolver problemas

  • Dificultad para realizar tareas complejas.
  • Dificultad para planificar y organizarse.
  • Mala coordinación y control de los movimientos.
  • Confusión y desorientación.

Cambios psicológicos

  • Cambios en la personalidad.
  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Agitación.
  • Comportamiento inapropiado.
  • Desconfianza, lo que se conoce como paranoia.
  • Ver cosas que no son reales, lo que se conoce como alucinaciones.

A nivel nacional se estima que actualmente viven 1.3 millones de personas con demencia, y que esta cifra alcanzará los 3.5 millones en 2050. 4

“Para diagnosticar la causa de la demencia, un profesional de salud debe reconocer el patrón de pérdida de habilidades y funciones, realizando pruebas cognitivas enfocadas en medir las habilidades del pensamiento, como la memoria, la orientación, el razonamiento, la capacidad de juicio, las habilidades del lenguaje y la atención. Otro tipo de evaluación es la neurológica, analizando las habilidades del lenguaje, la percepción visual, la atención, la capacidad para resolver problemas, el movimiento, los sentidos, el equilibrio, los reflejos y otras áreas,” puntualizó la Dra. Cynthia Vega.

Existen otro tipo de pruebas que también son empleadas para llegar a un diagnóstico por medio de resonancias magnéticas, análisis de laboratorio, evaluación psiquiátrica y exploraciones que pueden verificar si hay evidencia de accidente cerebrovascular, sangrado, tumor o acumulación de líquido, denominada hidrocefalia.

“Las personas con demencia pueden mantener su calidad de vida y mejorar su bienestar realizando actividad física, participando en actividades e interacciones sociales que estimulan el cerebro. Además, algunos de los síntomas se pueden controlar siguiendo una dieta saludable, dejen el tabaco y el alcohol, acuda al médico periódicamente, anotando las tareas y las citas cotidianas para no olvidar cosas importantes,” indicó la especialista.

Existen acciones que pueden reducir el riesgo de desarrollo de demencia hasta e un 35% por medio del manejo adecuado de la hipertensión, la obesidad y la pérdida auditiva, sumando a los esfuerzos de dejar de fumar, continuar con el tratamiento para la depresión, realizar ejercicio y controlando la diabetes, entre otras acciones.