Madrid, España 6 octubre 2026.- El Gobierno de Kenia ha confirmado este martes un primer caso de ébola en el país africano y ha afirmado que el paciente, de nacionalidad keniana y residente en República Democrática del Congo (RDC) –escenario desde mayo de un brote del virus que deja ya 8.600 casos y cerca de 4.150 muertos–, ha fallecido a causa de la enfermedad.

El Ministerio de Sanidad keniano ha señalado en un comunicado publicado en redes sociales que el hombre residía en RDC desde hace siete años y «cayó enfermo hace cerca de un mes», recibiendo tratamiento en hospitales congoleños antes de viajar a Uganda por carretera y embarcar en un vuelo desde Kampala con destino a Nairobi el 3 de octubre.

«Fue sometido a supervisión de salud pública en el puesto de sanidad y migración», ha detallado, antes de resaltar que fue posteriormente trasladado por un amigo desde el aeropuerto a un hospital de la capital, donde «fue rápidamente aislado» debido a que presentaba «fiebre, escalofríos, fatiga intensa, debilidad, dolor muscular, dolor de garganta y sangrado bajo la piel en los lugares en los que recibió inyecciones».

Así, ha manifestado que debido a su sintomatología y su historial de viajes a RDC, se consideró que podría sufrir ébola, motivo por el que fue sometido a pruebas de laboratorio que confirmaron el diagnóstico. El hombre, cuya identidad no ha trascendido, murió a última hora del lunes en el hospital en el que estaba ingresado.

«Hay actividades en marcha para un entierro seguro y digno del fallecido. Está previsto que el entierro tenga lugar hoy, respetando los protocolos para un entierro seguro y digno en casos de ébola», ha destacado la cartera, que ha reseñado que ya ha identificado a 28 contactos del fallecido.

En este sentido, ha remarcado que las autoridades están intentando localizar a 23 pasajeros y cuatro tripulantes que iban en el vuelo entre Kampala y Nairobi en el que viajó el fallecido, al tiempo que ha agregado que los que sean considerados como un riesgo para la salud pública serán puestos en aislamiento.

El ministro de Sanidad de Kenia, Aden Duale, ha hecho hincapié en que las autoridades «mantienen un elevado nivel de alerta frente al ébola» desde el estallido del último brote en RDC, con más de 652.000 pasajeros sometidos a vigilancia y 267 pruebas de laboratorio ante posibles casos sospechosos.

«En línea con las regulaciones internacionales en materia de sanidad, hemos notificado de lo sucedido a la Organización Mundial de la Salud (OMS)», ha apuntado, antes de pedir a la población que «no entre en pánico». «Todos los sistemas están en marcha para mitigar la propagación de la enfermedad»; ha remachado.

Kenia se convierte en esta forma en el segundo país –al margen de RDC– en confirmar casos importados de ébola vinculados al citado brote, causado por la cepa Bundibugyo, que no cuenta con vacuna ni tratamiento aprobado.

Uganda anunció el 28 de julio que estaba libre del virus después de que se cumpliera el periodo de 42 días de espera –que equivalen a dos periodos de incubación del virus desde que recibiera el alta el último paciente– necesarios para dar por finalizado el brote, que dejó dos muertos y 20 casos en el país.

LA OMS DEFIENDE LA ELEVADA PREPARACIÓN DE KENIA FRENTE AL ÉBOLA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado el suceso y ha indicado que ya está trabajando «estrechamente» con las autoridades de Kenia para reforzar las medidas de control y a su vez prevenir una mayor propagación del virus.

Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha trasladado su «más sentido pésame» a los familiares de la única víctima mortal hasta el momento en Kenia, siendo este el cuarto país en lo que va de año, tras RDC, Uganda y Francia, que confirma la presencia de la enfermedad dentro de sus fronteras.

El organismo ha destacado que las autoridades kenianas han formado hasta ahora a unos 5.000 profesionales sanitarios en materia de prevención y gestión del ébola, lo que explica –además de otras medidas– que el índice de preparación de este país ante este virus haya aumentado del 66% el pasado mayo al 82% en el mes de julio.

A ello se suma la entrega por parte de la OMS de alrededor de 1.000 test de ébola y otro millar de kits de equipos de protección personal a condados de alto riesgo en Kenia, como parte de su ayuda que incluye el rastreo de contactos, la vigilancia y los cribados.

El organismo de la ONU ha aprovechado para desaconsejar nuevamente cualquier restricción de viajes o de comercio con los países afectados por el ébola, mientras sigue supervisando «de cerca» la siutación para adaptar las orientaciones de viaje en relación con la epidemia.