Con bombo y platillo, el alcalde de Tanlajás, Humberto Lucero Magaña, anunció la apertura de una gasolinera, la primera en el municipio, asegurando que la obra se deriva de su “capacidad de gestión”, sin embargo, en redes sociales no se hicieron esperar los comentarios negativos y de burla porque la inversión es de sus primos Eleazar, Horacio, José, Abelardo y Luis Lucero Bustos, lo que sería un negocio familiar redondo a la vista de los pobladores.

El alcalde enalteció la “visión” de sus familiares, pero los pobladores le recordaron que son los mismos caciques que han extendido su poderío personal en los municipios de esa parte de la Huasteca potosina, como Coxcatlán, San Vicente Tancuayalab, Tanquián de Escobedo y, por supuesto, Tanlajás.

Prueba de lo anterior es que Lucero Magaña ha sido señalado porque también anunció la construcción de un Oxxo en el municipio, todo bien con eso, solo que el terreno es de él, por lo que estaría recibiendo un ingreso económico importante por la renta vitalicia del espacio.

Pero sus irregularidades no acaban ahí, también trascendió que el edil obligó a trabajadores de pasadas administraciones municipales, y que aún laboran en su gestión, firmar sus renuncias de los contratos que tenían en ese tiempo, esto para evitar pagarles laudos laborales, los cuales asegura tienen en números rojos al Ayuntamiento, pero lo acusan de desviar la atención para quedarse con esa suma millonaria.