Agencia Reforma
Nueva York, Estados Unidos 27 enero 2026.- Las acciones de Puma subieron este martes después de que la empresa china Anta Sports anunciara la adquisición del 29% de la familia multimillonaria francesa Pinault, mientras la compañía alemana de ropa deportiva busca recuperarse en medio de la crisis de ventas y el impulso de la marca.
Anta pagará mil 500 millones de euros (mil 780 millones de dólares), o 35 euros por acción en efectivo, a Artémis, el holding de la familia Pinault, por una participación del 29.06% en Puma, reportó CNBC.
El acuerdo convertiría a Anta en el mayor accionista de Puma. Sin embargo, Anta afirmó que «no tiene planes por el momento» de presentar una oferta pública de adquisición, lo que sería requerido por la legislación alemana sobre valores con una participación del 30%.
Las acciones de Puma subieron hasta un 20% en las primeras operaciones, pero posteriormente redujeron sus ganancias. La acción cotizaba un 9.4% más alta, a 23.7 euros, pero aún se mantiene cerca de su mínimo de 10 años.
El acuerdo, que se espera se cierre a finales de año y está sujeto a las aprobaciones regulatorias, se produce en un momento en que Puma ha tenido dificultades para reactivar las ventas y llevar adelante una reestructuración empresarial después de que Arthur Hoeld, ex ejecutivo de Adidas, tomara las riendas el año pasado.
También podría ayudar a Anta, que cotiza en Hong Kong, a ampliar su presencia global.
Anta cuenta con una amplia trayectoria en la expansión de su presencia global mediante la adquisición y renovación de marcas occidentales de deporte y estilo de vida. En 2019, lideró un consorcio para adquirir Amer Sports, cuya cartera incluye a Wilson, Arc’teryx, Salomon y Atomic.
El acuerdo con Puma refuerza aún más la estrategia de expansión global y crecimiento multimarca de Anta, según Felix Dennl, analista de Metzler, y añadió que el mercado probablemente percibirá la inversión como un impulso a los continuos esfuerzos de recuperación de Puma.
El plan de recuperación de Hoeld ha implicado hasta ahora la reducción de empleos, la reducción de la gama de productos de la empresa y la mejora de las operaciones de marketing, y la compañía se refirió a 2025 como un «año de reinicio».
La valoración de mil 500 millones de euros parece «razonable» en comparación con los múltiplos de sus competidores en el sector de la ropa deportiva, especialmente considerando la actual situación de pérdidas de Puma, según Melinda Hu, analista de consumo en China de Bernstein.
«Anta está esencialmente comprando una marca con una profunda herencia y productos históricamente sólidos a un precio de ganga», añadió Hu.
El acuerdo refuerza los esfuerzos de Anta por expandir su presencia fuera de China, donde se ha enfrentado a una creciente competencia de marcas como Nike y Adidas. Al aprovechar la trayectoria de Puma, Anta podría diversificarse hacia una nueva categoría de productos y mercados donde aún no se ha consolidado, afirmó Hu.
«Puma cubre el vacío del mercado masivo de calzado deportivo y estilo de vida deportivo, un segmento ubicado entre Nike, Adidas y las marcas económicas», afirmó Julia Zhu, socia y directora de ventas minoristas de consumo de la consultora CIC.
Puma tiene una sólida presencia en Europa y Latinoamérica, pero es débil en China y Norteamérica, lo que genera «una mínima superposición y un máximo potencial de sinergia», añadió Zhu.
