Caos, violencia y un gato. La nueva película de Darren Aronofsky es un divertido regreso a las epopeyas policíacas de los años 90

Por: José Pablo Contreras Sánchez

PRESENTA:

Tu vecino punk tiene un problema personal urgente y te pide que cuides a su gato hasta que regrese. Fácil, ¿no? Bueno, se olvidó de mencionarte que está envuelto en una conspiración criminal en la que también participan la policía, la mafia rusa y dos sicarios judíos. Pero, ¡oye, nadie es perfecto!

De eso trata ‘Atrapado robando’, lo más reciente de Darren Aronofsky. Si su nombre te suena, es porque lo es; Aronofsky lleva casi tres décadas ofreciéndonos una gran variedad de obras cinematográficas: ‘Pi: El orden del caos’, ‘Réquiem por un sueño’, ‘El cisne negro’, ‘Noé’, ‘¡madre!’ y, más recientemente, ‘La ballena’, una de las películas que más me hizo sentir miserable al verla (pero en el buen sentido), que además le dio a Brendan Fraser un regreso glorioso y merecidísimo, junto con su primer Óscar.

Las historias de Aronofsky suelen ser muy sombrías, centradas en personajes que se embarcan en caminos autodestructivos. Esto también se refleja en ‘Atrapado robando’, pero en menor grado, ya que me atrevería a decir que es una de sus películas más optimistas. De hecho, hay momentos en los que se convierte en una comedia absoluta. Ambas características son poco comunes en su filmografía y representan un refrescante cambio de ritmo para los seguidores de su trabajo.

Hablando de ritmo, esta película es un torbellino; no hay tiempo para hacer una pausa en medio del caos, el ruido y los disparos. Y, además, cuenta con un elenco impresionante lleno de caras conocidas: el nominado al Óscar Austin Butler (‘Elvis’), Zoe Kravitz (mi Catwoman favorita), Matt Smith (el doceavo Doctor o Daemon Targaryen, dependiendo de qué a tipo de nerd le preguntes –yo soy ambos); ¡incluso Bad Bunny está en ella! (Ella e’ callaítaaaaa).

En resumen, ‘Atrapado robando’ es una experiencia cinematográfica de lo más entretenida; sus tramas criminales te mantendrán enganchado, mientras que su relato ofrece una buena dosis de contenido con temáticas que van más allá de toda la locura. Piénsala como la incursión de Darren Aronofsky en su versión más Guy Ritchie.

Y es una gran película para mostrarle a ese compa que nunca se pone el cinturón de seguridad.

¿Cuál es el pecado de Atrapado robando?

Ira. ¡Esta película puede llegar a ser muy intensa! Y a la mayoría de sus personajes les vendría bien aprender a controlar su ira.

Calificación:

Ya en cines.