UNO MENOS
Salvador Farfán Infante
Hola, hoy les vamos a compartir un método, que a la mayoría nos causa muchas dudas ya que nuestro pensamiento cree que podemos solos y el día de hoy nuestro mensaje es: BUSCANDO AYUDA PROFESIONAL
Probablemente todo alcohólico recuperado ha necesitado y buscado ayuda profesional del tipo que AA, sus cofundadores, necesitaron y recibieron la ayuda de médicos, hospitales y clérigos.
Tan pronto como empezamos a permanecer sobrios, muchos de nuestros problemas parecen desvanecerse. Pero quedan o afloran ciertos asuntos que requieren atención experta y profesional, como la que puede ofrecer un ortopedista, el abogado, el ginecólogo, el dentista, el dermatólogo o el consejero psicológico.
La necesidad de una mano que nos ayude no es un signo de debilidad ni causa vergüenza. Es ridículo el “Orgullo” que hace que uno se abstenga de recibir un ímpetu proveniente de un consejero profesional. No es más que vanidad y un obstáculo para la recuperación. Mientras más va uno madurando, más dispuesto está a utilizar el mejor consejo y ayuda de que pueda disponer.
No podemos negar que hay muchos alcohólicos que han tenido experiencias desafortunadas con algunos hombres y mujeres profesionales. Pero los NO alcohólicos, que son mucho más numerosos, también han tenido tales experiencias. No existe el médico, el pastor o abogado, absolutamente perfecto que nunca haya cometido un error. Y mientras haya gente enferma en el mundo, es muy probable que nunca llegue la época en que, al tratar con la enfermedad, no se cometan errores.
Para ser justos, tenemos que confesar que los “bebedores problema” no somos exactamente la gente más fácil de ayudar. Frecuentemente mentimos. Desobedecemos las instrucciones. Y cuando nos sentimos bien, criticamos al médico por no reconstruir más rápidamente el daño que nosotros nos hicimos a lo largo de muchos meses o años destructivos. No todos nosotros pagábamos nuestras cuentas oportunamente. Y una, y otra vez, tratamos de sabotear la buena atención y el consejo para que la persona profesional se sintiera “Equivocada”. Esa fue una falsa victoria, sin ningún valor, ya que al final quienes sufrimos las consecuencias fuimos nosotros.
Si ahora nos consideramos sobrios a nosotros mismos, pero todavía tratamos de desorientar a los expertos realmente profesionales, puede ser una señal de alarma. ¿Está el alcoholismo activo tratando de deslizarse nuevamente dentro de nosotros?
Naturalmente, es muy conveniente extraer las experiencias acumulada de los alcohólicos que ya se encuentran en un proceso definido de recuperación. Pero lo que funciona bien para los demás no necesariamente deberá funcionar para ti. Cada uno de nosotros tiene que aceptar la responsabilidad final de su propia acción o inacción. Es algo que compete a cada individuo.
Esto no quiere decir que nosotros estemos equivocados y ellos en lo cierto, o viceversa. Nosotros y ellos tenemos papeles distintos y responsabilidades diferentes al tratar de ayudar a los “bebedores problema.”
Ojala que en estos aspectos tengas la misma fortuna que hemos tenido muchos de nosotros. Millares de nuestros miembros se encuentran profundamente agradecidos del incontable número de hombres y mujeres profesionales que han tratado de ayudarles.
Fuente: Viviendo Sobrio. AA
