CDMX.- Mientras miles se preparan para las noches épicas del Conejo Malo en el Estadio GNP Seguros, el detalle que trae a muchos sudando frío no es el setlist… sino dónde dejar el carro. El estacionamiento, que se vende por separado y ronda los $550 pesos, ya empieza a escasear y promete filas, tráfico y uno que otro coraje. Aún así, la emoción manda: fans ajustan horarios, outfits y rutas para llegar sin perderse ni un segundo del show. El ambiente previo ya vibra en la ciudad y todo indica que diciembre será territorio de Bad Bunny… con o sin cajón disponible.
