Ciudad Universitaria, CDMX, 1 octubre 2025.- A pesar de la creciente integración económica entre México y Estados Unidos, la retórica antimexicana promovida por el expresidente Donald Trump ha cobrado fuerza, afectando la percepción de la migración y exacerbando tensiones. En un seminario organizado por el CISAN, académicos como Leonardo Curzio Gutiérrez, José Alejandro Mosqueda Esparza y Camelia Nicoleta Tigau subrayaron esta paradoja: mientras se fomenta la colaboración económica, se enraízan discursos de exclusión.

En EE.UU. residen casi 40 millones de personas de origen mexicano, concentrándose principalmente en California y Texas. Sin embargo, el discurso xenófobo asociado a la ultraderecha ha llevado a que los mexicanos representen el 32% de las deportaciones, la cifra más alta de todas las nacionalidades. Gutiérrez identificó seis claves del antimexicanismo, incluyendo la «invasión» de migrantes y la militarización de la frontera.

Además, Mosqueda Esparza destacó cómo este fenómeno se ve alimentado por el sentimiento de una población desencantada con el estado de bienestar. El miedo a la «extranjería» ha creado un ambiente hostil, donde los migrantes son percibidos como amenazas. Esta situación se complica con las políticas de ajuste que generan inseguridad social y precarización laboral.

Las cifras del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas evidencian un aumento de deportaciones a niveles alarmantes, superando las 271,000 en 2024, lo que podría impactar negativamente el PIB estadounidense en las próximas décadas. El descontento social y la búsqueda de «enemigos» son herramientas utilizadas por el trumpismo para desviar la atención de problemas internos, dejando a las comunidades migrantes en una situación vulnerable.

Fuente: UNAM