- La confirmación de que Jesús Javier Delgado Sam, apenas días después de registrarse como aspirante a dirigir la entidad académica, profundizó las sospechas.
San Luis, SLP, 17 noviembre 2025.- La difusión de una fotografía donde Delgado Sam aparece con una playera de Morena, acompañado de militantes y realizando el gesto emblemático de la 4T, encendió las alarmas dentro y fuera de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Su afiliación, confirmada por fuentes internas del propio partido, coincidió con su intención pública de buscar la Dirección de Derecho, lo que ha generado cuestionamientos sobre la neutralidad del proceso universitario y la influencia de intereses externos.
Estas señales se suman a denuncias previas que apuntan a una creciente presencia de Morena en la UASLP. El diputado local Cuauhtli Badillo Moreno ha sido señalado en facultades, como la de Contaduría y Administración, por presuntamente aprovecharse de espacios estudiantiles para posicionar su imagen política. Además, su cercanía con uno de los estudiantes implicados en una agresión sexual en Derecho, militante del partido y figura relevante en sus grupos juveniles, ha reforzado las sospechas sobre redes de protección y utilización política de estructuras internas.
Las acusaciones también alcanzan las recientes manifestaciones contra la universidad, donde una periodista denunció la presencia de personas allegadas a Morena encabezando actos vandálicos para capitalizar la protesta con fines partidistas. La llegada de Delgado Sam a la dirección interina, luego de ocupar cargos en la administración pública y el Poder Judicial, fue vista inicialmente como un proceso administrativo, pero su afiliación al partido guinda modificó por completo la lectura institucional.
El contexto ha desatado preocupación entre académicos y estudiantes, especialmente ante el encargo del director interino de organizar la elección que definirá la titularidad del periodo 2024–2028. Para diversos sectores, su reciente militancia y el historial de señalamientos en torno a figuras vinculadas a Morena representan un riesgo para la autonomía universitaria, que consideran cada vez más expuesta a intereses políticos ajenos a la vida académica.
