Agencia Reforma
Ciudad de México 8 febrero 2026.- El reciente anuncio del Gobierno federal sobre la inversión de Pemex y su reducción de deuda no abordó el problema estructural de la empresa y el riesgo de desequilibrio financiero persiste, aseguró Carlos Ramírez Fuentes, socio codirector de Integralia Consultores.
«Pemex paga menos impuestos que nunca y no sale: sus ventas están estancadas, tiene un pasivo laboral creciente y problemas en cinco de sus seis refinerías en términos del valor que generan», aseguró el experto en entrevista.
Mucho de lo que se está haciendo empezó hace una década, es decir, el contrato para explotar gas en Ixachi es de un descubrimiento de finales del Gobierno de Felipe Calderón y principios de Enrique Peña Nieto, agregó.
«El problema de este Gobierno es suponer que los contratos mixtos resolverán el problema de la caída de la producción, cuando se requiere algo masivo, una gran actividad en el Golfo.
«Se necesita a Shell, Chevron, Exxon, Petronas, a Eni, a todas las empresas que operan en el mundo, pero que se están yendo de México», dijo Ramírez Fuentes.
Expuso que para resolver el problema de Pemex hay tres caminos: Abrir completamente la participación a la iniciativa privada porque el Gobierno no tiene suficiente dinero, que fue la reforma de Peña Nieto en esencia y que quedó cancelada.
«La opción B, que es lo que está tomando este Gobierno, es algo intermedio, los proyectos mixtos, pero ya las empresas grandotas ya se fueron. Y la opción C, que fue la de Andrés Manuel López Obrador, de prácticamente cerrar el sector a la participación privada.
