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Agencia Reforma
Johannesburgo, Sudáfrica 22 noviembre 2025.- La cumbre de líderes del Grupo de los 20 (G20) en Sudáfrica adoptó ayer una declaración que aborda la crisis climática y otros desafíos globales, en un documento redactado sin la participación de Estados Unidos.
«Es una tradición de larga data del G20 emitir sólo documentos consensuados y es vergonzoso que el Gobierno sudafricano intente apartarse de esta práctica», denunció el viernes un alto funcionario de la Administración Trump.
La postura utilizó el tipo de lenguaje que desde hace tiempo no gusta al republicano, ya que subraya la gravedad del cambio climático y la necesidad de adaptarse mejor a él, al tiempo que alaba los intentos de impulsar las energías renovables.
Al mismo tiempo, los líderes del bloque advirtieron ayer de las divisiones geopolíticas que hacen cada vez más difícil resolver las crisis internacionales, en el primer día de su cumbre anual.
«El G20 subraya el valor de la relevancia del multilateralismo», comentó el Presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, en su discurso de apertura.
Por su parte, el Mandatario francés, Emmanuel Macron, expresó inquietud y aseguró que el grupo «quizás llegue al final de un ciclo».
«Vivimos un momento de nuestra geopolítica en el que nos resulta muy difícil resolver alrededor de esta mesa las grandes crisis internacionales», señaló.
Aunque el gobernante estadounidense, Donald Trump, decidió boicotear el encuentro organizado por primera vez en África, su plan para poner fin a la guerra en Ucrania marcó los debates en Johannesburgo.
El G20 agrupa a 19 países, la Unión Europea y la Unión Africana. En total, sus participantes representan 85 por ciento del PIB mundial y unos dos tercios de la población.
Pero el Gobierno sudafricano se convirtió en blanco de Trump, quien no asistió al encuentro bajo acusaciones de que las prioridades de Pretoria son contrarias a la política estadounidense.
Asimismo, el Presidente argentino, Javier Milei, alineado diplomáticamente con Estados Unidos, tampoco asistió al encuentro, al igual que la Mandataria Claudia Sheinbaum, quien no suele acudir a este tipo de citas.
Tampoco están el líder chino, Xi Jinping, quien envió en su lugar al Primer Ministro, Li Qiang, ni el ruso Vladimir Putin, quien no ha participado en estas cumbres desde el inicio de la invasión a Ucrania.
«El unilateralismo y el proteccionismo son omnipresentes, y mucha gente se pregunta qué le está pasando a la solidaridad mundial», dijo Li.
En cambio, aunque la COP30 todavía estaba en marcha en su país, el líder brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, participó en la reunión en Sudáfrica, un estrecho aliado del grupo de los BRICS.
Uno de los principales objetivos de los sudafricanos en el G20 es la creación de un panel internacional sobre las desigualdades económicas, a semejanza del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático promovido por la ONU.
El Gobierno de Sudáfrica es un ardiente defensor del multilateralismo, y tiene en el G20 uno de sus principales instrumentos.
Por el contrario, el segundo mandato de Trump se caracteriza por su ofensiva proteccionista y la retirada de múltiples instancias y foros internacionales. Aun así, Estados Unidos debe tomar el relevo de Sudáfrica en la presidencia rotatoria del grupo.
La Administración Trump ha comentado que su intención será acotar esta cumbre a cuestiones de cooperación económica.
Estados Unidos será anfitrión de la cumbre del G20 en 2026 y Ramaphosa dijo que deberá ceder la presidencia rotatoria a una «silla vacía».
Foto @PresidencyZA
