San Luis, SLP, 27 septiembre 2025.- Bastaron unos minutos de lluvia para que la capital colapsara. Calles y avenidas convertidas en ríos, pasos a desnivel anegados, puentes intransitables, vehículos varados y ciudadanos atrapados en el tráfico, sin que se viera por ningún lado el apoyo de la autoridad municipal.

El desorden de este viernes exhibió, una vez más, la incapacidad del alcalde Enrique Galindo Ceballos para atender los problemas más básicos de la ciudad. A dos días de rendir su informe de gobierno, y justo después de haber declarado en su gira mediática que “le gustaría ser gobernador”, la realidad le estalló en la cara: su administración no pudo con unos minutos de lluvia.

Mientras la capital se ahogaba, Galindo brillaba por su ausencia y las redes sociales estallaron en su contra. Ciudadanos documentaron en tiempo real el caos que se vivió: inundaciones en vialidades principales, embotellamientos kilométricos, transporte público detenido y colonias completas bajo el agua.

La incongruencia es evidente: el edil presume aspiraciones mayores, pero ni siquiera logra resolver lo elemental en la capital. Su gestión se ha caracterizado por la improvisación, el derroche en propaganda y giras, pero con un nulo resultado en infraestructura pluvial y protección civil.

Lo ocurrido ayer es el reflejo de un gobierno municipal desconectado de las necesidades reales de la gente y que, a pesar de los discursos triunfalistas que presentará en su informe, deja a la ciudadanía indefensa ante cada temporada de lluvias.