Las suertes charras son las faenas o pruebas de destreza a caballo y a pie que componen la charrería, consideradas reflejo directo de las labores de campo tradicionales de México. En una charreada oficial avalada por la Federación Mexicana de Charrería (FMCH), las suertes se ejecutan en un orden reglamentado:

1. Cala de caballo

Es la demostración de la buena educación, mansedumbre, postura y destreza del caballo, así como del buen manejo por parte del charro.

  • El jinete entra al galope desde la manga del lienzo hasta el rectángulo principal para enfrenar al caballo y hacerlo rayar (deslizarse sobre sus cuartos traseros). Posteriormente, ejecuta los «lados» y «medios lados» (giros sobre el eje de sus patas traseras) y concluye con la «ceja» (caminar en reversa) para luego saludar al público y a los jueces.

2. Piales en el lienzo

Prueba de precisión y fuerza en el manejo de la reata.

  • Mientras una yegua sale a toda velocidad a lo largo de la manga del lienzo, el charro (pialador), posicionado a una distancia reglamentaria, laza únicamente las patas traseras de la yegua. Una vez lazada, chorrea la reata en la cabeza de la montura (silla de montar) para detener por completo la carrera del animal.

3. Colas (Coleadero)

Faena inspirada en el manejo y derribe del ganado vacuno en el campo abierto.

  • El charro espera en el «partidero» la salida de un toro. Una vez que el vacuno arranca por la manga, el charro sale a la par en su caballo, toma al toro por la cola, la enreda en su pierna (espinilla) y acelera su cabalgadura para derribar al animal, haciéndolo rodar en la superficie.

4. Jineteo de toro

Demostración de valentía, equilibrio y fuerza sobre ganado bovino.

  • El jinete monta a un toro indómito dentro del cajón de apriete, sujetándose de una grapa o pretal. Al abrir la puerta del cajón, debe aguantar los reparos del toro hasta que este deje de brincar o el charro logre desmontar con elegancia.

5. Terna en el ruedo

Trabajo en equipo ejecutado por tres charros para dominar y derribar a un toro. Consta de dos suertes consecutivas:

  • Lazo de cabeza: El primer charro florea la reata y laza al toro fijamente por la cabeza o los cuernos.
  • Un segundo charro laza al toro de las patas traseras mientras el primer charro lo mantiene estirado. Una vez completados ambos lazos, se derriba al toro para culminar la suerte.

6. Jineteo de yegua

Prueba de equilibrio sobre un equino no enfrenado.

  • El charro monta a una yegua bruta (que no ha sido amansada) dentro del cajón. Al salir al ruedo, debe mantenerse montado aguantando todos los reparos y saltos del animal hasta dominar la carrera o bajarse con el pretal en la mano.

7. Manganas a pie

Técnica de floreo de reata y precisión desde el piso.

  • El charro se ubica a pie en el ruedo y ejecuta vistosos adornos con la reata (floreo) mientras sus tres compañeros (arreadores) hacen pasar a una yegua a toda velocidad por el perímetro. El manganeador lanza la reata para atrapar únicamente las manos (patas delanteras) de la yegua y estira para hacerla caer (rendir costillar).

8. Manganas a caballo

Misma mecánica de lazado de manos pero ejecutada desde la montura.

  • El charro, montado a caballo, florea la reata con elegancia mientras los arreadores conducen a la yegua. El jinete calcula el tiempo y distancia para lazar las manos del equino en movimiento y derribarlo chorreando la reata en su silla.

9. El paso de la muerte

La última suerte de la charreada tradicional, cargada de alto riesgo y espectacularidad.

  • El charro monta «a pelo» (sin silla de montar ni freno) a un caballo manso y corre a la par de una yegua bruta que va desbocada. En plena carrera y a máxima velocidad, el jinete salta de su caballo al lomo de la yegua bruta, sujetándose únicamente de sus crines hasta domarla y detener su marcha.

Escaramuza Charra (Ramo Femenil)

Aunque no es una de las «nueve suertes individuales de a caballo», es una disciplina fundamental dentro del programa oficial. Consiste en un equipo de ocho damas charras montadas a la albarda que realizan coreografías sincronizadas a alta velocidad (cruces, giros, escaleras y abanicos) acompañadas de música tradicional.