En el marco del segundo aniversario del programa Súbele a la Ciencia, transmitido por Radio UNAM, el escritor y sociólogo Juan Villoro advirtió en el auditorio “Jorge Flores” de Universum que la humanidad enfrenta una regresión en sus capacidades cognitivas al delegarle a la tecnología tareas que antes realizaba la mente.

Acompañado por los conductores del espacio y titulares de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC), Manuel Suárez Lastra y Milagros Varguez, el integrante de El Colegio Nacional señaló que, mientras la inteligencia artificial se perfecciona, la especie humana experimenta un retroceso intelectual que se refleja estadísticamente en la caída del coeficiente intelectual a razón de dos puntos por década.

Durante el encuentro, Villoro enfatizó los siguientes puntos clave sobre el panorama tecnológico actual:

  • Concentración del futuro digital: Apenas 150 programadores en el mundo —en su mayoría hombres estadounidenses y chinos— diseñan los códigos significativos de la inteligencia artificial, dejando el rumbo tecnológico global en un reducido grupo de personas.
  • El poder de los algoritmos: Las plataformas digitales operan como un espejo distorsionado que condiciona las decisiones individuales. Al concentrar todo el historial de búsqueda, el sistema operativo conoce al usuario mejor que cualquier ser cercano, superando el impacto de la filosofía contemporánea en la vida diaria.
  • Naturaleza de la IA y huella ambiental: La inteligencia artificial es un procesador de datos precognitivo carente de criterio propio sobre sus conclusiones. Además, implica un elevado costo energético, requiriendo cerca de medio litro de agua por cada cien palabras procesadas en plataformas como ChatGPT únicamente para el enfriamiento de los servidores.
  • Regulación frente al prohibicionismo: Ante la creciente adicción digital, el ensayista se pronunció en contra de vetar los dispositivos móviles, sugiriendo en su lugar esquemas de regulación que eviten convertirlos en objetos de deseo.

Finalmente, al abordar el vínculo entre sus pasiones, el galardonado con el Premio Iberoamericano de Periodismo Rey de España trazó un paralelismo entre la literatura y el futbol. Detalló que un encuentro deportivo funciona con la misma estructura narrativa de una obra literaria, al desplegar planteamiento, nudo y desenlaces inesperados que cautivan al espectador.

Fuente: UNAM