Por Edgar Hernández*

 @LíneaCaliente

Al descubierto el pastel de la relación criminal de Andy López Beltrán con el crimen organizado vía Veracruz, Cuitláhuac García y su Secretario de Gobierno, Erick Cisneros se colocan como los operadores del enlace.

Solo así se explica la extrema protección y arropamiento del gobierno federal hacia quienes permitieron que Veracruz se convirtiera en el nicho de operaciones delincuenciales tanto como con el Cartel Jalisco Nueva Generación como el “Grupo Sombra” hoy bajo la tutela de la actual administración estatal.

Y no podía ser de otra forma ya que desde el arribo del llamado “Bola #8” como segundo de abordo en 2018, por recomendación de Rocío Nahle quien a su vez fue instruida por su jefe López Obrador, se registró una lucha frontal contra los carteles de Sinaloa, el del Noreste y los Zetas Vieja Escuela para posicional al CJNG.

Así lo dejó muy en claro el Bola #8 cuando al arranque de la administración del atarantado se inclinó por los de Sinaloa, para después abrir las puertas al Jalisco.

Hoy no hay duda que la red de negocios y tráfico de influencias de los hijos del expresidente López Obrador es, para el caso Veracruz, con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Nuevos audios en poder de Latinus revelan que Amílcar Olán, amigo íntimo y operador principal de Andy y Bobby López Beltrán, encargó a su hermano Luis Alberto asociarse con una célula del CJNG dedicada a la extorsión, al robo de combustible, y ligada al grupo criminal “La Barredora” de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de seguridad pública de Adán Augusto López en Tabasco.

Es en ese escenario donde aparece Veracruz con el tema de los negocios vía el control de minas de balasto en Veracruz para obras federales y presuntos pactos de protección con el crimen organizado.

El tema que había pasado intencionalmente de largo de parte de los gobiernos de Cuitláhuac y ahora de Nahle cobra relevancia al ponerse al descubierto el modus operandi en la extracción y suministro de grava basáltica y minas en municipios como Actopan, Veracruz.

Este material (piedra triturada que va debajo de las vías) fue transportado y suministrado con contratos millonarios para la construcción del Tren Maya y el Tren Interoceánico.

Todo bajo la discreción del gobierno estatal.

Todo sin hacer caso de las denuncias de los pobladores que observaron la destrucción de sus reservas.

La extracción y comercialización de roca basáltica y balasto en Veracruz llevó la tutela del crimen organizado y fue realizada por empresas mineras y constructoras autorizadas por el gobierno Federal con la anuencia del estatal, que operaron en zonas volcánicas del estado en un entorno afectado por las extorsiones y la presión del crimen organizado en la región.

Hoy se sabe que el CJNG fue el que coordinó los trabajos de extracción de piedra basáltica en la región de Los Tuxtlas con bancos de material como La Canela y localidades costeras como Balzapote y Montepío.

Lo mismo sucedió en Actopan y Alto Lucero: zonas montañosas y costeras como Playa Muñecos, con presencia de bancos de roca destinados a la construcción y ampliación portuaria.

INDHECA, empresa señalada en la extracción de roca basáltica y producción de balasto en la entidad tiene mucho que declarar al respecto al igual que permisionarios particulares y empresas reguladas por la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) y la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA).

También en complicidad están sectores de la construcción y el transporte de materiales pétreos en Veracruz quienes presuntamente fueron obligados por el Cartel a integrarse las cadenas logísticas por parte de redes ilícitas, como ocurrió en operativos donde se detectaron cargamentos de droga ocultos en bloques de piedra desde el puerto.

La extracción fue de tal tamaño y tal la demanda para la construcción del Tren Maya y el Interoceánico que se tuvo que acudir a Cuba para completar el vaciado pétreo de la red en la ruta devastada al paso del fracasado tren.

¿Dónde quedaron los responsables?

Hoy el atarantado está bajo resguardo en el Centro Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS) y el Bola #8 escondido en Coatepec en espera de que le den una diputación para tener, al igual que Andy López Beltrán, fuero que evite lo lleven a la cárcel.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo