Teherán, Irán 10 julio 2026.- Estados Unidos lanzó en los dos últimos días la ofensiva militar más amplia de las últimas semanas contra infraestructura estratégica iraní, con más de 170 objetivos atacados, en una de las campañas aéreas más extensas desde el inicio del conflicto, informó The Wall Street Journal.
Pese a la escalada militar, el Presidente Donald Trump afirmó ayer que sigue dispuesto a retomar las negociaciones con Teherán, aunque no precisó bajo qué condiciones.
El Pentágono confirmó que los blancos incluyeron sistemas de defensa antiaérea, depósitos de misiles y drones, radares, equipos de vigilancia costera, infraestructura logística, lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria y posiciones militares distribuidas a lo largo del sur de Irán, particularmente en las inmediaciones del Estrecho de Ormuz.
Analistas consultados por el WSJ consideran que la magnitud de la ofensiva representa un mensaje directo de la administración Trump al Gobierno iraní: Estados Unidos está dispuesto a ampliar nuevamente el alcance de la guerra y atacar no solo instalaciones estrictamente militares, sino también infraestructura de uso dual, con funciones tanto militares como civiles, si Teherán mantiene sus acciones contra la navegación internacional.
La nueva escalada se produjo después de que Irán atacara embarcaciones comerciales en el Estrecho de Ormuz, provocando una respuesta inmediata de Washington.
