• El icónico músico recordó cómo los mexicanos lo alimentaban cuando no tenía dinero, curando el raspón que dejó el Mundial.

El ambiente mundialista se tornó gris para los seguidores del balompié nacional tras la despedida de la Selección Mexicana frente al conjunto inglés en la ronda de octavos de final. 

Pero cuando todo era silencio en las calles, el bajista de los Red Hot Chili Peppers, Flea, conmovió a las redes sociales con un testimonio que devolvió la sonrisa a miles.

A diferencia de otras celebridades que aprovecharon el marcador para la burla, el rockero prefirió aplaudir la calidez del pueblo mexicano. 

Flea relató que su amor por esta cultura nació al crecer en barrios angelinos y se fortaleció en la década de los ochenta, cuando viajaba de mochilero por las costas mexicanas con muy poco presupuesto.

El músico detalló que en aquellos tiempos los pescadores y las familias locales le abrían las puertas, ofreciéndole comida y asilo por prácticamente nada. 

Esa hospitalidad desinteresada sembró en él un cariño que se mantiene intacto a pesar del paso de las décadas y de las fronteras.

Este emotivo momento pone las cosas en perspectiva para la fanaticada. 

Mientras que un juego de pelota es solo una distracción que va y viene en noventa minutos, los lazos humanos, las buenas obras y la hermandad real que se construye en el día a día demuestran el verdadero valor de una nación.