Ciudad de México 11 junio 2026.- En un día cargado de simbolismo y contundencia, Raúl Jiménez volvió a reencontrarse con el gol en una Copa del Mundo. El atacante mexicano cerró la cuenta en la victoria frente a Sudáfrica, marcando el tanto definitivo que no solo aseguró el triunfo para el equipo de Javier Aguirre, sino que también puso fin a una larga espera personal en el máximo escenario del balompié internacional.
El encuentro, disputado en el Estadio Ciudad de México, fue testigo de un dominio tricolor que se consolidó en la parte complementaria. Si bien durante la primera mitad el conjunto nacional generó peligro constante, la fortuna le fue esquiva debido a la destacada actuación del arquero Ronwen Williams y a la intervención del poste, que impidieron que la ventaja se ampliara antes del descanso.
La estrategia de Aguirre fue determinante para inclinar la balanza. Al mantener una presión asfixiante en la salida del rival, México forzó errores tácticos que terminaron por desmoronar el esquema defensivo sudafricano. La superioridad numérica, lograda al minuto 50 tras la expulsión del mediocampista Sphephelo Sithole, terminó por abrir los espacios necesarios para que el ataque mexicano explotara su potencial.
Fue al minuto 71 cuando la insistencia tuvo su recompensa. Tras un centro preciso, Jiménez conectó un sólido remate de cabeza que terminó en el fondo de las redes. La celebración fue el momento cumbre del partido: el delantero alzó los brazos hacia el cielo en un emotivo homenaje a su padre, quien falleció recientemente. Con este tanto, Jiménez no solo recupera su estatus como referente ofensivo, sino que firma una de las postales más memorables en este arranque del Mundial 2026.
