• La instalación de sistemas fotovoltaicos en los hogares mexicanos permite disminuir el pago ante la CFE hasta en un 95 por ciento, principalmente en viviendas con alto consumo de energía.

El uso constante de aire acondicionado, refrigeradores y equipos de cómputo eleva el consumo eléctrico en los hogares, situándolos en la Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC) de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). 

Ante esto, la instalación de paneles solares se presenta como una alternativa para contrarrestar los altos costos, generando ahorros que oscilan entre el 70 y el 95 por ciento en el recibo bimestral.

El funcionamiento se basa en la medición neta mediante un medidor bidireccional, el cual compensa la energía producida por los paneles durante el día contra la electricidad consumida de la red pública, cobrando únicamente la diferencia. 

Este esquema resulta altamente rentable para viviendas que superan los límites de consumo subsidiado establecidos por la CFE según la región del país.

La inversión inicial para un sistema básico de dos paneles se ubica entre los 20 mil y 22 mil pesos, mientras que los sistemas residenciales promedio varían desde los 43 mil hasta más de 250 mil pesos, dependiendo de la demanda energética y el tamaño del inmueble. 

Para familias con facturaciones elevadas, el retorno de la inversión se logra en pocos años debido al margen de ahorro anual.

Por el contrario, en viviendas donde el pago bimestral es bajo, la recuperación económica es más lenta debido a que ya cuentan con tarifas subsidiadas por el gobierno. 

Para determinar la viabilidad de la instalación, es necesario evaluar el historial de los últimos recibos de luz, verificar las condiciones de espacio y calcular el tiempo estimado para amortizar el costo del equipo.