El zoológico de Ichikawa responde a las críticas internacionales tras videos que muestran a Punch siendo perseguido por otros monos.

El zoológico de la ciudad de Ichikawa, cercano a Tokio, se encuentra bajo un intenso escrutinio internacional debido al bienestar de Punch, el bebé macaco que se hizo viral por aferrarse a un peluche de IKEA.

Tras la difusión de videos donde se observa a otros monos persiguiendo y agrediendo al pequeño de siete meses, el recinto emitió un comunicado oficial defendiendo su manejo de la situación.

Según los expertos del zoológico, lo que el público percibe como maltrato es, en realidad, una forma de «disciplina» natural dentro de la estricta jerarquía de los macacos japoneses.

Argumentan que los individuos dominantes suelen mostrar estas conductas hacia los subordinados para mantener el orden social, algo que difiere totalmente del concepto humano de abuso.

El comunicado destaca que Punch pasa la mayor parte del día tranquilo y que el tiempo que pasa con su peluche ha disminuido debido a que otros monos han comenzado a jugar con él.

No obstante, organizaciones como PETA han alzado la voz, calificando la situación como una prueba de la «crueldad de los zoológicos».

El grupo activista sostiene que la fama en internet no justifica el cautiverio ni la exposición de animales a entornos estresantes.

Por su parte, el zoológico decidió retirar temporalmente a algunos machos de alto rango que mostraron agresividad excesiva, pero se niegan a separar a Punch de la tropa, alegando que esto le impediría reintegrarse socialmente en el futuro.