Walter Olivera Valladares / @WalterOliverav

Tras la ola de violencia desatada en Jalisco el pasado 22 de febrero luego del operativo en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, uno de los principales líderes criminales, continúa la insistencia de voces que piden la cancelación de la Copa Mundial de Fútbol en México.

En medio del persistente escepticismo, autoridades estatales y federales aseguran que reforzar las medidas de seguridad y movilidad en las tres sedes mundialistas -Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara- garantizan que el mayor evento futbolístico pueda efectuarse conforme está calendarizado.

Posterior a la ola de violencia en nuestro país, durante un primer diálogo entre directivos de la FIFA y autoridades mexicanas, además de presentar un mayor despliegue de fuerza pública, fueron barajadas otras medidas de seguridad, tales como impedir grandes concentraciones alternas de personas, por lo que se evitaría la instalación de pantallas gigantes fuera de los estadios.

Al considerar que la proximidad del evento, en junio próximo, hace muy compleja la suspensión de esta competencia internacional, otra sugerencia que se puso sobre la mesa es la posibilidad de mover los partidos de Jalisco hacia las otras dos entidades.

Cualquiera de las decisiones apuntadas, pondría en entredicho la ya vulnerable imagen de México a nivel global. Además, impactaría de lleno en el tema financiero, pues se prevé que el torneo mundial deje unos 3 mil millones de dólares, al recibir a más de 5 millones de turistas.

Datos de la propia Federación Mexicana de Fútbol estiman que la organización del mundial estaría generando por lo menos 24 mil empleos y hasta finales del año pasado ya se habían destinado 200 millones de dólares a los estadios mexicanos que albergarán 13 encuentros entre selecciones mundialistas.

Así que México tendrá que triplicar esfuerzos en materia de seguridad, estabilidad social, movilidad y estrategias de protección civil para el correcto desarrollo del Mundial, tema en el que por cierto cuenta con amplio reconocimiento dado que por tercera ocasión organiza esta Copa.

El recorrido de nuestra nación como territorio mundialista empieza en 1970 cuando Pelé se coronó con la escuadra de Brasil; en 1986 fue Maradona quien hizo lo propio con el seleccionado de Argentina. Ambos son considerados dos de los mejores futbolistas de todos los tiempos. En 2026 México está a punto de hacer historia como el país que ha albergado más copas del mundo.

Este será el torneo más grande que se haya realizado al concentrar 48 selecciones de fútbol, repartir la organización en tres países con 16 ciudades sede y 104 partidos programados.

Por eso, confirmaron oficialmente la visita de un equipo técnico de la FIFA para revisar seguridad y movilidad. Esto no es un tema menor porque se trata básicamente de una auditoría operativa en la que serán evaluadas de forma directa el caos típico de las capitales mundialistas, alternativas de traslado, conexiones y rutas seguras; accesos, transporte público, tiempos de arribo y evacuación; aduanas y emisión de visas.

La seguridad y la logística van de la mano. Reforzar protocolos, definir las vías con alto flujo, ajustes de tránsito y más operativos para coordinación con los distintos tipos de transporte, son aspectos que evitarán colapsos en los traslados a los partidos y zonas de concentración.

Lo cierto es que México está bajo la lupa con especial atención en Jalisco, por el contexto de violencia posterior a la muerte de Oseguera Cervantes “El Mencho”. Esto detonó la revisión del organismo futbolístico y ahora es necesario confirmar que existe control y normalidad.

Lamentablemente, otro hecho que ensombrece la organización es el hallazgo de más de 450 bolsas con restos humanos en narcofosas a pocos kilómetros del estadio Akron en Guadalajara, uno de los tres escenarios internacionales junto con el Azteca en Ciudad de México y el BBVA en Monterrey.

También pesa el amago de organizaciones campesinas en el centro y norte del país que amenazan con colapsar el encuentro mundialista con protestas y bloqueos carreteros en reclamo a sus demandas de mejores precios agrícolas.

A lo anterior se suma el aspecto sanitario por los brotes de sarampión a nivel nacional, que ya son atendidos con intensas campañas de vacunación.

Pero también está el lado positivo, el pulgar continúa arriba para los mexicanos, pues el máximo dirigente de la FIFA, Gianni Infantino, respalda con sus declaraciones la credibilidad en nuestro país y su capacidad para llevar a buen término los partidos programados.

Por lo pronto, al momento de escribir esta columna, el trofeo de la Copa del Mundial había llegado al aeropuerto capitalino Felipe Ángeles (AIFA) para iniciar precisamente en Guadalajara, Jalisco, su recorrido por 10 ciudades mexicanas… ¿Buenos síntomas? El clima es inquietante, pero continúan firmes las señales de confianza.