Ciudad de México, 24 febrero 2026.- A menos de cuatro meses del inicio de la Copa del Mundo 2026, la incertidumbre comienza a rondar los encuentros de preparación en territorio nacional. Este martes 24 de febrero, la Federación Portuguesa de Futbol (FPF) emitió un comunicado oficial donde informa que mantiene un monitoreo estricto sobre la situación de seguridad en México. La preocupación surge tras el reciente repunte de violencia en diversas regiones del país, lo que ha puesto en duda la logística del partido amistoso programado para el próximo 28 de marzo contra la Selección Mexicana.

El encuentro tiene una relevancia simbólica y técnica de primer orden, ya que está pactado para ser el duelo inaugural del renovado Estadio Banorte, recinto que apenas semanas después, el 11 de junio, albergará el inicio oficial del Mundial entre México y Sudáfrica. Pese a que la FPF se dijo honrada por la invitación para reinaugurar el inmueble, subrayó que «la reciente evolución de los acontecimientos requiere una evaluación continua de las condiciones» que enfrentará su delegación. La federación lusa fue enfática al declarar que la integridad de sus jugadores, cuerpo técnico y aficionados es la «prioridad absoluta», posicionándola como el criterio único para decidir si el equipo de las «Quinas» viajará finalmente a suelo mexicano.

Por su parte, el Gobierno de México ha buscado calmar las aguas. Durante su conferencia matutina de este martes, la Presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que no existe riesgo alguno para los aficionados nacionales o extranjeros que asistan a los eventos mundialistas, reafirmando que las garantías de seguridad están desplegadas. En una sintonía similar, la Federación de Islandia, que se enfrenta a México este miércoles en Querétaro, confirmó que el partido sigue en pie según lo planeado, confiando en los protocolos locales.

Mientras tanto, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) mantiene un contacto regular con sus homólogos portugueses para evitar una cancelación que supondría un duro golpe a la imagen organizativa del país. La decisión final de Portugal dependerá de las recomendaciones emitidas por su propio gobierno en los próximos días, dejando en el aire uno de los duelos más esperados de la primavera futbolística.